Ven productores con ‘buenos ojos’ tecnificación de riegos en Sinaloa
Tras el anuncio sobre el programa de tecnificación que incluye a los distritos de riego 075 y 010 en Sinaloa, la Asociación de Agricultores del Río Culiacán calificó la inversión como un esfuerzo positivo, aunque señalaron que la verdadera eficiencia se logrará cuando la modernización llegue directamente a los lotes productivos.
Guillermo Gastélum Bon, socio de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán, precisó que, si bien la pavimentación es necesaria, una tecnificación integral debería adoptar tecnologías de riego personalizado para economizar el recurso a nivel parcela.
“Sí se ve con buenos ojos que se le está invirtiendo a los distritos número 010, en este caso del 075 al norte de Sinaloa, que es un esfuerzo”, compartió Gastélum Bon.
El proyecto, que contempla la pavimentación de canales como el Canal Rosales, busca reducir las millonarias pérdidas de agua por filtración que afectan al estado. Gastélum Bon compartió que el Canal Antonio Rosales, construido entre 1908 y 1909, es una pieza clave que nace en la derivadora de Culiacán, donde convergen los ríos Tamazula y Humaya para irrigar la margen derecha del río Culiacán.
A pesar de su importancia, su antigüedad le resta eficiencia. Según estudios batimétricos citados por Gastélum, de un gasto inicial de 35 metros cúbicos por segundo, el canal entrega apenas 24 metros cúbicos al final de su recorrido de 60 kilómetros.
Esta pérdida de aproximadamente 6 metros cúbicos impacta directamente en la disponibilidad del recurso para los cultivos.
De concretarse esta modernización, que se estima podría extenderse hasta el año 2029, los beneficios serían tangibles para el campo sinaloense.
“Claro que sí podría reflejarse en un aumento de productividad”, afirmó.
Explicó que, al contar con una red más eficiente, los productores podrían irrigar una mayor superficie de hectáreas de manera simultánea, eliminando las largas esperas por turnos de riego que muchas veces no coinciden con las necesidades hídricas exactas de los cultivos.
Aunque el sector agrícola recibe con optimismo la inversión en el Distrito 010 y el 075 en el norte del estado, los productores subrayan que el desafío hídrico requiere que el ahorro de agua no se quede solo en los canales principales, sino que transforme la manera en que se riega cada lote de producción.