‘Vivimos una democracia sin demócratas’, advierte politólogo en clase de la Casa del Maquío
Durante su participación en la generación Líderes 2026 de la Casa del Maquío, el politólogo Jesús Rojas planteó una reflexión sobre la cultura política en México y las contradicciones entre los valores democráticos y la práctica cotidiana, al abordar el tema “¿Democracia sin demócratas?”.
En su exposición, el experto retomó los indicadores internacionales que miden la calidad de la democracia y explicó que estos consideran variables como derechos humanos, libertades civiles y procesos electorales.
“Es el respeto a los derechos humanos y a todas las libertades. Entre ellas la libertad de asociación, la libertad de expresión o la libertad para que puedas comunicar lo que quieras sin ser contravenido por ello. Que existan elecciones periódicas, elecciones constitucionales que tengan un marco jurídico que se respete, donde el que gana con mayor número de votos se queda y el que no se va, pero que siempre exista la posibilidad de que en tres, cuatro, seis, ocho años, habrá la posibilidad de que haya una rotación de la élite política o los partidos políticos en el poder”, explicó.
Añadió que otro elemento fundamental es la estabilidad institucional durante los cambios de gobierno.
“Que pueda haber este cambio, y puede haber esas transiciones de manera pacífica sin que termine todo en una revuelta o en un asunto de caos y que las instituciones prevalezcan más allá de que gobierne un partido u otro”, señaló.
Sin embargo, subrayó que estos principios no necesariamente se reflejan en la conducta social, lo que deriva en una contradicción estructural.
“Vivimos una democracia sin demócratas. Anhelamos todos los valores de la democracia y seguido nos exigimos, pero desde las instituciones públicas y desde nuestro particular actuar tampoco somos muy demócratas, es decir, somos poco tolerantes los mexicanos en lo general”, afirmó.
Rojas ejemplificó esta incongruencia con el tema fiscal, al señalar que existe una resistencia generalizada al cumplimiento de obligaciones ciudadanas.
“El mexicano si pudiera, no pagaría impuestos y hay muchos mexicanos que evaden la responsabilidad de los impuestos. Les da flojera pagar impuestos, les da algo pagar impuestos y estar en la informalidad. Y entonces exigimos a veces servicios públicos de calidad, pero no participamos de manera equitativa en el pago de los impuestos”, expuso.
Indicó que esta práctica no se limita a un solo sector social.
“La evasión fiscal en México está en todos lados, en ricos, clase media y pobres. Hay doctores que tienen cédula profesional, que trabajan muy bien, pero que no emiten factura respecto a su trabajo”, dijo.
El politólogo sostuvo que esta falta de coherencia impacta directamente en la calidad democrática.
“Es muy incongruente de nuestra parte decirnos demócratas cuando no estamos dispuestos a la contribución fiscal equitativa para nuestro país”, señaló.
Además, reconoció que la desconfianza hacia el uso de los recursos públicos también influye en esta dinámica.
“Vienen otros problemas también, qué hace el gobierno con el gasto de nuestros recursos. Y luego viene el tema de corrupción y te das cuenta que sí, pues yo sí pago mis impuestos, pero terminaron haciendo una obra faraónica que nunca terminaron, entonces me da muchísima tristeza que mi contribución se vaya a gastos que yo no quería”, expresó.
Rojas enfatizó que el desarrollo democrático no depende únicamente del gobierno, sino de una interacción entre distintos actores sociales.
“No solamente es un tema de los gobiernos, es un tema de los ciudadanos, de las organizaciones de la sociedad civil, mucho tiene que ver con lo que nosotros como ciudadanos dejamos de hacer”, indicó.
En su explicación histórica, el académico recordó que el sistema político mexicano se configuró tras la Revolución Mexicana con la consolidación de un partido hegemónico, que se consolidó como el PRI.
Respecto a la apertura democrática, afirmó que esta ocurrió de manera gradual y con irregularidades.
“El modelo de apertura se dio lentamente y se dio tramposamente, se construyeron partidos políticos que de alguna manera no iban a ser tan oposición”, dijo, recordando la aparición de partidos satélites del PRI.
Finalmente, destacó que la democracia mexicana es relativamente reciente y aún se encuentra en proceso de consolidación.
“Vivimos una democracia que apenas se va consolidando, tenemos 35 o 40 años con mayor posibilidad de encontrar lo democrático. Nuestra democracia de verdad que es jovencita, todavía no la entendemos mucho cómo se juega, la estamos construyendo”, concluyó.