Fallece Gregorio Luque, histórico receptor de Cañeros y Tigres
Este jueves falleció a los 84 años el histórico receptor mexicano Gregorio Luque.
Nogales, Sonora, fue la tierra que lo vio nacer un 9 de mayo de 1942 y también la que lo despide este 26 de febrero de 2026. Pero Los Mochis fue la ciudad donde se escribió la primera página de una de las carreras más sobresalientes del beisbol mexicano.
El año 1962 marcó el regreso de los Cañeros al beisbol profesional integrándose a la entonces llamada “Liga Invernal de Sonora”, buscando ser protagonistas los altos mandos armaron un equipo con nombres como José Peña, William Berzunza, “Pajarito” Guerrero, “Natas” García y un jovencito entonces desconocido que llegaba con la encomienda de defender el pentágono: Gregorio Luque.
Ahí empezó una historia de protagonismo para el nogalense quien ese mismo año llegó a la final donde los Cañeros cayeron ante Guaymas.
Con él tras el plato los verdes continuaron dando pelea y fueron sublíderes en la 64-65 y 66-67 hasta que en 1968-1969 alcanzaron la máxima gloria consiguiendo su primer campeonato.
No por nada el total de sus 15 temporadas en invierno las jugó con los Cañeros de Los Mochis donde su talento y liderazgo fue bien apreciado.
Algo curioso sucedió en 1972 cuando los directivos verdes dejaron en manos de la afición la elección del mánager resultando ganador Gregorio Luque, quien se desempeñó como mánager-jugador.
Su debut como timonel no fue el mejor y a media temporada debió dejar las riendas del equipo, aunque volvería a tomarlas al año siguiente y en otras cuatro temporadas en los 70’s y 80’s.
Como jugador con los verdes disputó 993 juegos, conectó 695 hits e impulsó 236 carreras para dejar un promedio de .219.
Su trayectoria por la Liga Mexicana de Beisbol fue igualmente exitosa. Debutó en la temporada 1963 con los Tigres de México y fue bicampeón 1965-1966, después en 1971 pasó a los Saraperos de Saltillo donde continuó hasta su retiro en 1980. Con los Saraperos logró el título en ese 1980 siendo mánager-jugador.
Su indiscutible calidad le hizo merecedor a innumerables homenajes y en 1999 fue exaltado al Salón de la Fama del Beisbol Mexicano.
Para la afición de Los Mochis su legado y trayectoria siempre será recordada.