Kike Hernández vuelve a la lista de lesionados de Dodgers y podría perderse hasta 8 semanas
LOS ÁNGELES._ Un cabizbajo Enrique “Kike” Hernández estaba de pie frente a su casillero luego de la victoria por 15-6 de la noche del martes sobre los Rockies en el Dodger Stadium. Apenas un día antes, el utility puertorriqueño había hablado de corazón sobre su gratitud por estar de vuelta en un terreno de Grandes Ligas. Pero después de apenas dos juegos y cuatro visitas al plato, Hernández se dirige nuevamente a la lista de lesionados.
Hernández fue inhabilitado por una distensión en el oblicuo izquierdo antes del choque del miércoles. El infielder Alex Freeland fue subido desde Triple-A Oklahoma City para ocupar el lugar de Hernández en el róster activo y se espera que reciba la mayor parte del tiempo de juego en la segunda base contra lanzadores derechos, pasando a Hyeseong Kim a un rol más limitado.
Un examen de resonancia magnética mostró un “desgarro significativo” en el oblicuo de Hernández, indicó el manager Dave Roberts. Aunque los Dodgers dudan un poco en especificar un tiempo de recuperación hasta que Hernández no presente síntomas, se cree que podría perderse entre seis y ocho semanas, lo que lo pondría en camino para regresar a finales de julio o principios de agosto.
“Es una lástima”, expresó Roberts. “Se ha perdido mucho tiempo y trabajó duro para regresar; estaba en gran forma, añadió esa chispa que esperábamos... simplemente me siento mal por él, porque quería estar de vuelta con nosotros y trabajó duro”.
Hernández comentó lo siguiente: “Sí, o sea, frustrante por decir lo menos, no sólo porque perdí tiempo, sino porque mi regreso sacó a alguien del róster. Ese tipo de cosas. Sólo pude darle al equipo cuatro turnos al bate. Sí, es difícil. Me siento bastante derrotado en este momento”.
El boricua comenzó la campaña en la lista de lesionados de 60 días mientras se recuperaba de una cirugía en el codo izquierdo durante el receso de temporada, la cual lo había obstaculizado durante gran parte del año pasado. Fue activado justo después de que terminaran sus 60 días, pero antes de hacer su debut en la temporada el lunes, sintió un tirón en el costado durante la práctica de bateo.
En un principio, Hernández pensó que era “sólo una rigidez extraña”. No había lidiado con una lesión en el oblicuo antes y sólo sentía incomodidad al hacer swing, por lo que esperaba poder jugar con la molestia. Después de irse de 2-2 el lunes, Hernández conectó un cuadrangular en su primer turno el martes, el cual se sintió “horrible”. En ese momento, empezó a sentir su oblicuo al hacer tiros desde la tercera base y al correr las bases, y sabía que necesitaba dejar de jugar.
“Me dio vergüenza, porque ni siquiera pasó en el juego, ocurrió en la práctica de bateo”, relató Hernández. “Entonces, simplemente pensé que era un pequeño tirón, y se sentía rígido. Y la verdad, comparado con algunas de las cosas con las que he jugado en el pasado, esto no era nada. Y sí, fue un poco más que nada”.
Después de que Hernández fuera reemplazado a la defensa en el quinto inning, se le vio hablando con Roberts en la cueva. Fue entonces cuando Hernández le informó por primera vez a Roberts sobre lo que estaba sintiendo.
“Él entendió lo frustrado que estaba e intentaba hacer que mantuviera la cabeza en alto”, dijo Hernández. “Honestamente, en ese momento, yo como que no estaba ahí, así que no estoy necesariamente seguro de todo lo que me dijo. Dijo que lamentaba que me pasara esto, y yo le dije que también lo sentía por no poder estar disponible y simplemente jugar el resto del año”.
Cuando Hernández habló antes de su debut en la campaña, subrayó cómo la paciencia lo ayudó durante sus meses de recuperación de la cirugía del codo. Tras su más reciente revés, le tomará un poco más de paciencia hasta que pueda regresar al diamante.
(Con información de MLB)