Wilyer y Baldwin son los Jugadores de la Semana tras ser claves para Medias Rojas y Bravos
Saliendo de la pausa del Juego de Estrellas, les tomó a Wilyer Abreu y Drake Baldwin un solo fin de semana impresionante para demostrar que son dignos de los premios a Jugador de la Semana de la Liga Americana y la Liga Nacional, respectivamente.
El venezolano Abreu, quien se benefició de jugar un partido más que la mayoría del resto de la liga, aprovechó al máximo los turnos al bate adicionales al irse de 14-5 con cuatro jonrones y seis carreras impulsadas, ayudando a los Medias Rojas a barrer a los Rays, líderes de la División Este de la Liga Americana, en el Fenway Park y extender su racha de victorias al hilo a 13 juegos, la más larga del equipo en casi 80 años.
Los cuatro cuadrangulares de Abreu llegaron en un lapso de dos encuentros, incluyendo dos el sábado para ayudar a impulsar la victoria en remontada de Boston.
Ganador de dos Guantes de Oro, el jardinero derecho de 27 años está teniendo su mejor temporada ofensiva, con una línea de .264/.337/.458, 15 vuelacercas y 49 carreras impulsadas, junto con un bWAR de 3.9, ya el mejor de su carrera.
Baldwin, quien fue el receptor titular de la Liga Nacional para el Juego de Estrellas el martes, regresó de Filadelfia más encendido que nunca, bateando de 14-10 (.714) con cinco carreras anotadas, ocho empujadas y tres bambinazos, incluyendo dos el domingo, ayudando a sus Bravos a ganar dos de tres en casa ante los Rangers.
El reinante Novato del Año de la Liga Nacional batea .276/.362/.481 en la campaña, con 18 jonrones, 54 remolcadas y OPS+ de 132.
Al igual que con Abreu, éste es el primer premio a Jugador de la Semana para Baldwin.
La Jugada de la Semana proviene de una fuente poco probable: El lanzador de los Orioles, Brandon Young, quien hizo una especie de “salvamento” con una patada el domingo contra los Astros ante una línea por el medio del terreno del venezolano José Altuve, antes de atrapar la pelota y lanzarla a primera a tiempo para el out. Young permitió una sola carrera con siete ponches en 7.0 entradas para mejorar su récord a 8-2 en la campaña.