Arsenal deja escapar ventaja ante Wolverhampton y reaviva la lucha por la Premier League
Arsenal volvió a tropezar cuando parecía tener el partido bajo control. En el encuentro adelantado de la jornada 31 de la Premier League, el conjunto londinense igualó 2-2 frente a Wolverhampton Wanderers tras desperdiciar una ventaja de dos goles.
El equipo dirigido por Mikel Arteta golpeó temprano. A los 5 minutos, Bukayo Saka abrió el marcador y poco después amplió la diferencia con una anotación de Piero Hincapié, validada tras revisión del VAR por una posible posición adelantada. Con el 2-0, el líder del campeonato dominaba posesión y ritmo ante un rival ubicado en el fondo de la tabla.
Sin embargo, el trámite cambió en la segunda mitad. A los 61’, Hugo Bueno descontó con un remate potente desde el borde del área que dejó sin reacción a David Raya. El tanto impulsó a los locales y encendió el cierre.
Cuando todo apuntaba a un triunfo visitante, un error defensivo terminó costando caro. Raya y Gabriel Magalhães no lograron despejar con contundencia, el rebote favoreció a Samuel Edozie y, tras un nuevo rebote bajo el arco, Riccardo Calafiori empujó el balón para sellar el 2-2 definitivo.
El empate deja sensaciones amargas para Arsenal, que deja puntos vitales en la recta final y mantiene abierta la pugna por el liderato con el vigente campeón.
En medio de la reacción de Wolverhampton, el defensor colombiano Yerson Mosquera tuvo una actuación sobresaliente. Según estadísticas de rendimiento, fue uno de los mejores del conjunto local.
El zaguero ganó 9 duelos individuales, registró un 50 por ciento de efectividad en el juego aéreo (1/2), un sólido 86 por ciento en duelos terrestres (6/7), además de 4 entradas exitosas de 6 intentos (67%), una intercepción y tres despejes.
Mosquera también fue foco de tensión en el campo. Primero celebró con vehemencia una acción defensiva ante Gabriel Martinelli, y tras el pitazo final protagonizó un cruce con Gabriel Jesus, quien lo empujó en medio de la frustración por el resultado.
El 2-2 no solo altera la parte alta de la tabla, sino que confirma que la recta decisiva de la Premier League se jugará al límite.