Vinícius guía al Real Madrid a octavos de Champions en una eliminatoria marcada por polémica y tensión
El Real Madrid selló su clasificación a los octavos de final de la UEFA Champions League al imponerse 2-1 al Benfica en el estadio Santiago Bernabéu, cerrando la eliminatoria con un global de 3-1.
Más allá del resultado, el cruce estuvo marcado por la controversia extradeportiva y un episodio que encendió las alarmas en el terreno de juego.
La serie quedó condicionada desde la ida en Lisboa, cuando Vinícius Jr. denunció un presunto acto racista por parte de Gianluca Prestianni. La UEFA respondió con una suspensión provisional al jugador del Benfica, quien no participó en el duelo de vuelta tras el rechazo al recurso presentado por el club portugués. El caso abrió un debate más amplio sobre el racismo en el fútbol europeo.
Este miércoles, la Grada Fans del Real Madrid desplegó una pancarta en el fondo sur con el mensaje “No al racismo. Respect”. El gesto fue acompañado por aplausos de buena parte del estadio, en una noche marcada por el contexto disciplinario que rodeó la eliminatoria.
En lo deportivo, el encuentro comenzó con intensidad. Rafa Silva adelantó al Benfica al minuto 14, pero apenas dos minutos después Aurélien Tchouaméni igualó el marcador tras asistencia de Federico Valverde. El VAR anuló un gol de Arda Güler al 32’ por fuera de juego, mientras Vinicius y Camavinga intentaban romper la defensa visitante.
La segunda mitad fue aún más disputada. Benfica presionó con Rafa, Schjelderup y Pavlidis, pero el partido se detuvo en el minuto 72 por la lesión de Raúl Asencio, quien salió en camilla y con collarín tras un choque con Tchouaméni. El silencio en el Bernabéu reflejó la preocupación por el estado del jugador.
El desenlace llegó al minuto 80: Valverde condujo un contragolpe y asistió a Vinícius Jr., que definió con precisión para el 2-1 definitivo. El brasileño celebró con fuerza, cerrando una eliminatoria en la que fue protagonista dentro y fuera del campo.
Benfica buscó el empate en los minutos finales, pero no logró superar a la defensa merengue. Con el silbatazo final, el Real Madrid aseguró su lugar en los octavos de final y dejó atrás una serie intensa, polémica y cargada de emociones.