Amigo lector de Noroeste, en la actualidad con el desarrollo de la medicina y la tecnología (todo ha cambiado) se han incrementado los cuidados en el ser humano (que no es malo), pero estos cuidados qué tanto benefician o afectan a la humanidad.
En la actualidad es común que las nuevas generaciones no quieran hacer nada que les ayuden a entender que en la vida se trata de trabajar no solo para ganar dinero, sino para que las estructuras del cuerpo se vean beneficiadas. Por ejemplo, el hueso es trabeculado de acuerdo al esfuerzo a que sea sometido, luego entonces si a los niños no se les deja hacer actividad física (desde el vientre) se estará formando un hueso (si), pero con la traveculación acorde a su falta de actividad física, las enseñanzas básicas en el niño se deben iniciar desde la concepción (puericultura), hasta los 6 años, después de esta edad también aprende, pero lo básico como educar al sistema nervioso es a esta edad, estimular el aprendizaje, etcétera.
También en la actualidad se le hace más caso a los políticos, que a la ciencia o por qué no, a la Biblia, esto porque si no quiere batallar lea la Biblia, tiene que creerle porque todo es por fe. Si quiere investigar, vaya a la ciencia porque aquí la hipótesis hay que comprobarla por medio de método científico, pero si quiere que le prometan y le mientan además de hacerlo flojo, quejarse de todo y querer arreglar el mundo hágale caso a los políticos. Luego entonces el ser humano tiene que cuidarse para su éxito y calidad de vida sea la cosecha en etapa adulta (pensionado).
La pregunta obligada para una buena calidad de vida en el viejo es el cómo. Veamos, si usted piensa en ser padre, antes de ir por ese nuevo ser piense, qué quiero que sea mi hijo. Desde el punto de vista médico, lo primero es que tenga salud, porque si tiene salud todos los demás rubros se cubrirán con preparación, trabajo, administración, descanso y una buena hidratación y calidad en la alimentación. Pero empecemos con la concepción. La embarazada debe de llevar una alimentación de calidad donde las vitaminas del complejo B juegan un papel importante en el desarrollo del nuevo ser.
Por ejemplo, el 5-metiltetrahidrofolot (5-MTHF), conocido comúnmente como L-metilfolato, es una forma activa de la vitamina B9 que el cuerpo humano puede utilizar. Todo ácido fólico o folato que se ingiera debe convertirse en su forma activa (L-metilfolato) para ser útil. Sin embargo, esto no es posible si no se logra la conversión de manera eficaz, como en el caso de quienes presentan una mutación MTHFR (metiltetrahidrofolato reductasa). Existen investigaciones donde se demuestra que el L-metilfolato es tan eficaz como el ácido fólico, con mejor absorción y mayor biosdisponibilidad, por esto el suplementar a la mujer con L-metilfolato durante el embarazo se considera una alternativa óptima cuando se sospecha de alteraciones con el metabolismo del ácido fólico.
El suplementar a la embarazada con ácido fólico o en su caso con L-metilfolato, en diversas investigaciones confirman que esta suplementación brinda beneficios en: antecedentes de defectos del tubo neural, anemia megaloblástica, embarazo de alto riesgo, infertilidad femenina, infertilidad masculina, embarazo y epilepsia, artritis reumatoide.
El ácido fólico solo se encuentra en alimentos fortificados, suplementos y medicamentos. Presenta una mejor absorción, ya que es resistente a la temperatura y a los procesos de cocción; es económico lo que favorece su elección en la fortificación, tanto de alimentos, suplementos y complementos alimenticios.
Cuánto se recomienda consumir folato: del nacimiento a los seis meses, 65 mcg. Bebés de siete a 12 meses, 80 mcg, niño de 1 a 3 años 150 mcg, niños de 4 a 8 años 200 mcg, de 9 a 13 años 300 mcg, de 14 a 18 años 400 mcg, más de 19 años 400 mcg. Luego entonces, el ácido fólico se debe consumir toda la vida.