Con 20 victorias seguidas, Sinner buscará revalidar título en Australia
Si los Grand Slam ponen a prueba los nervios, en Melbourne Park alguien ha aceptado el desafío.
Jannik Sinner alcanzó este viernes la final del Abierto de Australia por segundo año consecutivo, confirmando su autoridad en uno de los escenarios más emblemáticos del calendario. El vigente campeón italiano, que protege por primera vez en su carrera el trono en un major, asumió la responsabilidad para alcanzar el partido por la copa con una soltura imponente. A sus 23 años, encaramado a la cima del ATP Tour repleto de seguridad, el de San Cándido está dispuesto a iniciar un enorme legado entre los líderes del vestuario.

El número 1 del ATP Rankings desbrozó un partido repleto de espinas, apartando por 7-6(2), 6-2, 6-2 al cañonero estadounidense Ben Shelton en una semifinal de alta tensión. Lejos de encontrar un terreno abonado ante su rival, debutante en esta instancia en Melbourne, Sinner necesitó exprimir su capacidad de sufrimiento antes de atrapar el encuentro. El italiano exhibió su sangre fría desde una primera manga desafiante, donde levantó una rotura y dos pelotas de set al resto antes de tomar el control del partido.
“La primera manga ha sido muy dura pero crucial”, dijo Sinner. “Sentí que él no estaba sirviendo a su mejor nivel. El porcentaje no era tan alto como hubiera deseado. Creo que ambos restamos mejor que sacamos. Los primeros sets siempre son muy importantes. Te dan mucha confianza y ambos teníamos mucha tensión. Me siento feliz por cómo he manejado la situación”.
El traumático desenlace de la primera manga rompió los esquemas de Shelton, cuyo servicio comenzó a ser dominado por el vigente campeón. Habilidoso para marcar diferencias en momentos clave, Sinner aprovechó unos minutos de duda para abrir en canal el segundo set, levantando un 4-0 que sería imposible de salvar por el estadounidense. A pesar de haber rozado la ventaja en el marcador, Shelton se encontró dos mangas en su contra y un mensaje grabado a fuego: dar una segunda vida a un campeón tiene un precio elevado.
Situado ante una auténtica montaña, Shelton ofreció un gran espíritu de lucha hasta el final del partido. El estadounidense, lejos de bajar los brazos, se procuró opciones de rotura en los dos primeros juegos al resto del tercer set, pero se encontró con la impecable constancia del número 1 mundial. A pesar de ser atendido por calambres, Sinner apretó los dientes para aplacar cualquier intento de remontada, enderezando el set hasta la victoria sin ofrecer mayores fisuras en su juego.
“Sentí una enorme tensión hoy y sufrí calambres”, dijo Sinner, que recibió asistencia médica en la tercera manga. “Él también estaba incómodo con las piernas, así que traté de moverle y seguir siendo agresivo, eso ha sido de gran ayuda. Estos partidos pueden ser muy largos. Para tres sets, dos horas y media es bastante tiempo. Estoy feliz de haber terminado en tres mangas y por volver a la final. Veremos qué sucede el domingo”.
Como si de una prueba de fuego definitiva se tratase, Sinner buscará el trofeo ante uno de los jugadores más incómodos de su carrera. El italiano citará en la final del domingo al alemán Alexander Zverev, hambriento como ninguno por conquistar su primer grande. El de Hamburgo, que domina por 4-2 el historial Lexus ATP Head2Head ante Jannik, ha vencido en los dos precedentes de Grand Slam sobre superficie dura. Eso sí, ambos duelos se libraron lejos de Melbourne y antes de que Sinner levantará el primer major de su carrera.
(Con información de ATP)