"DÍA DE LAS MADRES/ El ser entrenadora es muy parecido a ser madre: Flora Margarita Reyes"

"La profesora de taekwondo se siente como una segunda madre para sus alumnos"
10/05/2020 00:15

MAZATLÁN._ Disciplina, tiempo y dedicación, son factores fundamentales que requiere un deportista para sobresalir en su disciplina, pero también son elementos que una persona debe de poseer para ser una buena madre.

Tal es el caso de la entrenadora de taekwondo Flora Margarita Reyes del Ángel, quien hace más de 11 años decidió ponerle una pausa a su carrera deportiva para hacer las dos cosas a la vez.

Hasta el día de hoy, Reyes del Ángel ha llevado con armonía dicho estilo de vida, donde día con día integra su pasión por enseñar artes marciales con una de las más exigentes ocupaciones existentes: el ser madre.

Para Flora Margarita, la llegada de su hijo Anthony Alkaid fue la señal que le dejó ver que las prioridades personales habían cambiado, enfrentándose así a una nueva responsabilidad.

“La verdad es que te cambia todo. Aunque se escuche trillado, pero es la verdad, todo cambia, dejas de ser tú para evolucionar y ahora, hacerte cargo en todo momento de una personita”, dijo Reyes del Ángel.

“Tienes que cambiar tus hábitos, pues si te gusta la fiesta, ésta debe quedar atrás, pues tus responsabilidades ya son otras”, añadió.

Sin embargo, para Margarita la idea de ser madre y formar una familia siempre estuvo presente, pero con una cláusula personal, la cual consistía en hacerlo pasados los 30 años de edad.

“Yo siempre dije que si me iba a casar o tener una familia, sería después de los 30 años hasta que me enfadara de salir y divertirme, para poder estar más enfocada en ello.

“No quería que me pasara lo que le pasaba a mis amigas, que se casaban jóvenes y tenían hijos, pero querían seguir en la fiesta”.

Nueva página en su vida

Así fue como a los 33 años de edad, Flora Margarita tuvo a Anthony Alkaid, y la percepción de la vida dio un giro completo, llevándola a abrir una nueva página en su vida.

“Te cambia toda la perspectiva, todo. Primero, es adaptarse porque uno no se la cree, nunca te sientes lo suficientemente preparado y tienes que afrontar el momento sobre la marcha.

“Conforme pasa el tiempo vas aprendiendo muchas cosas y nunca dejas de aprender, pero sobre todo, uno llega a comprender más a tus propios padres y entender cosas que antes, como hijo, no hacía”.

Sin embargo, la tarea no le fue del todo compleja, pues viniendo de una unida familia con una gran formación, notables valores y con destacados ejemplos a seguir, el cambio lo adoptó sin gran dificultad.

Asimismo, Margarita tomó algunas de las enseñanzas y filosofías que adquirió en la práctica del taekwondo y las trasladó al ser madre, teniendo una excelente adaptación.

“El ser entrenadora es muy parecido a ser madre porque pasas mucho tiempo con tus alumnos y se vuelven parte de ti, ellos se convierten en tus hijos marciales, pues te toca llevarlos de la mano todo su proceso, y se aprende mucho de ellos.

“Incluso, ese proceso se puede llegar a asemejar a la gestación en el vientre, pues le estás dando lo necesario para llegar a ‘nacer’ dentro del taekwondo”.

Como segunda madre para alumnos

De esta manera, Margarita considera que su trabajo como madre no se limita sólo en su hogar, pues se siente como una segunda madre para sus propios estudiantes, con quienes crea un vínculo especial y comparte día con día.

“La verdad es que compartes tanto con ellos, que muchas veces, son los mismos niños y muchachos que te hacen partícipe de sus vidas, invitándote a celebrar sus logros personales.

“Eso para mí es un gusto enorme, pues el que se tomen la molestia de hablarte y que estés presente, significa que te consideran una persona importante dentro de su formación y actualmente lo vivo más en el deporte adaptado”.

Enseñanza virtual

Como “segunda madre” de muchos niños y jóvenes taekwondoínes del puerto, Margarita siente una extraña sensación a raíz de tener que realizar sus clases de manera virtual.

“Estamos viviendo una situación pesada porque no se está trabajando y los ingresos bajaron considerablemente, por lo que no todos los estudiantes tienen la posibilidad de estudiar de manera virtual, pues el taekwondo no es un artículo de primera necesidad.

“Y eso es algo que uno lo entiende porque lo importante es la salud, y seguimos en contacto con los papás, en busca de adaptarnos a una nueva manera de entrenar”.

Pero siempre extrañando el poder tener el acercamiento con sus estudiantes, pues la distancia virtual que actualmente vive, carece de ese toque personal e íntimo que se da en las clases presenciales.

“Al principio es algo extraño porque se extraña estar en el dojo y tener a los niños ahí contigo, tener ese contacto y convivencia, algo que incluso los niños añoran y quieren verte ya.

“En estos días, cuando estoy dando las clases, él me ayuda, pero también tiene sus clases aparte, porque él entrena con mi hermano y tiene que seguir sus rutinas por las tardes, mientras que yo doy las clases por las mañanas, pero cuando puede me apoya”.

Celebración distinta

Debido a la contingencia que se vive en el país a raíz del Covid-19 y las medidas sanitarias que se impusieron para evitar su propagación, la celebración del Día de las Madres será bastante diferente para la familia Reyes del Ángel.

Por tal motivo, Margarita, junto a sus hermanos José Ángel y Jesús Antonio, optarán por festejar este día a través de una conexión virtual, donde cada uno, con sus respectivas familias, se reunirán.

“Como no podremos salir, nos conectaremos por Zoom o Whatsapp y nos enlazaremos los tres, poniéndonos de acuerdo para comer lo mismo ese día, manteniéndonos resguardados.

“Este año mi hijo no me llevará a comer, nos la pasaremos aquí en la casa, por lo que le tocará ser mi esclavo”, expresó entre risas.

A su vez, Margarita recordará a su propia madre, María de la Luz, como lo hace cada año, encendiendo una veladora en su honor y con un momento de meditación dedicado a ella.

“En nuestra familia no tenemos la tradición de visitar a nuestros familiares en el panteón en estos días, pues creemos que ellos nunca se han ido, siguen aquí, dentro de nosotros”.

FAMILIA

Hijo: Anthony Alkaid Reyes del Ángel (11 años)

Hermanos: José Ángel Reyes del Ángel (55 Años), Jesús Antonio Reyes del Ángel (54 Años)

Papá: José Ángel Reyes Rendón (+)

Mamá: María de la Luz del Ángel Ferreiro (+)

Fotos: Cortesía

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