Amigo lector de Noroeste, el ser humano como tal, a todo le pone normas y reglas, este reglamento es importante, pero en los hechos la violación al reglamento es cotidiano, por ejemplo, cuando se va a llevar a cabo alguna competencia, de la disciplina deportiva que quiera, siempre hay una “junta previa”, donde según es para ponerse de acuerdo, lo cual es bueno, pero que cree, normalmente esto se lleva a cabo para violar el reglamento “por lo que usted quiera”.
Este acuerdo debe ser para facilitar el desarrollo de la competición, ¡ah!, pero qué cree, los primeros en violentar estos acuerdos son los mismos que los avalaron. En lo particular yo apoyo algo que sostiene un rector universitario, lo primero en cualquier competencia deportiva es la integridad del deportista, otro rector universitario dice los principales protagonistas de esta competencia son los deportistas universitarios. Si lo trasladamos a otras competencias debemos hacer énfasis en el “juego limpio”, en el respeto al reglamento deportivo y la integridad del deportista.
El servicio médico de la Universidad Autónoma de Sinaloa se ha caracterizado por la toma de conciencia de los deportistas donde se maneja que hay que ser buen deportista, muy buen académico y excelente práctico, ya que al deportista universitario se le considera de doble carrera, por un lado lo académico y por otro lo deportivo.
El deporte como tal le va a traer beneficios sí, pero la gran mayoría no va a vivir de él, mientras lo académico le va a dar las bases para que el día de mañana sea un ser humano de éxito, siempre y cuando conserve principios como ser trabajador, administre y cuide su salud, es por esto que la buena práctica se maneja para que complemente su doble carrera. También es cierto que algunos deportistas (garbanzos de libra) viven del deporte, pero la edad no perdona (fisiología humana deportiva), el ser humano después de la tercera década, ya nada es igual, en cambio en lo académico, la vida productiva es más larga y mientras se actualice y cuide su salud, puede ejercer lo académico hasta “que su cuerpo y facultades aguanten”.
En los jóvenes que se preparan para ser deportistas, las clases sistemáticas de deporte en la edad escolar contribuyen al fortalecimiento de la salud, al incremento de la estabilidad del organismo, al mejor desarrollo físico, amplían las posibilidades funcionales del organismo, y aseguran el incremento del nivel de preparación física general y especial. En las investigaciones científicas y la práctica demuestran que la preparación correcta de los jóvenes deportistas bajo condiciones higiénicas adecuadas garantiza su desarrollo armónico y les permite alcanzar destacados resultados deportivos tanto en lo local, nacional e internacional. Además, se ha determinado que las clases sistemáticas de deporte influyen positivamente en la promoción, la disciplina y el nivel de organización de los escolares, los habitúa al cumplimiento estricto del régimen.
En cada país entre sus obligaciones para sus habitantes está el derecho a la actividad física y el deporte, es por esto que se recomienda que las clases de deporte sean la continuación del trabajo docente, y la actividad de educación física fuera del horario de clases y están dirigidas a la preparación de los escolares para la actividad laboral y deportiva. Donde todo trabajo de preparación de los jóvenes se debe estructurar desde una dirigencia (secretaría, comisión, dirección, etcétera), que conozca sobre actividad física, actividad deportiva, pero sobre todo las etapas sensibles en la niñez, así como indicar la carga física para cada individuo y siempre vaya encaminada a la calidad de vida.
Ante esto es necesario que el directivo baje a terreno (a ras de piso) porque desde el escritorio se pueden hacer los mejores programas, pero al aplicarlos puede que sí funcionen, pero habrá otros casos que no, así que todo programa “deportivo” debe ser adaptable a las condiciones de la población donde se vaya a implementar dicho programa físico deportivo y cumpla lo esperado.