La garra y agresividad de Jayson Tatum salvan a los Celtics en la victoria 108-97 sobre Orlando Magic
En un encuentro donde la puntería exterior le dio la espalda a los Boston Celtics, la franquicia verdiblanca sacó a relucir su versión más batalladora para derrotar 108-97 a los Orlando Magic en el Kia Center, hilvanando su quinta victoria consecutiva en el arranque de la temporada 2026-27 de la NBA.
Desde el primer periodo, Orlando amenazó con adueñarse de las acciones tras embocar 6 triples de 12 intentos, frente a un raquítico 1 de 11 de los visitantes.
No obstante, Boston cerró ese parcial al frente (24-23) a base de rebotes ofensivos, provocación de pérdidas y una defensa asfixiante en transición. La falta de efectividad en los tiros de campo acompañó a los Celtics durante todo el duelo, obligándolos a construir el triunfo desde la línea de castigo y el esfuerzo físico bajo las tablas.
Jayson Tatum asumió el liderazgo del equipo con una actuación llena de oficio y determinación. Ante la falta de acierto exterior (8-19 de campo y 1-5 en triples), el alero atacó la pintura una y otra vez provocando faltas decisivas —incluyendo tres faltas recibidas en lanzamientos de tres puntos— para culminar con 32 puntos, 4 rebotes, 7 asistencias y 2 bloqueos, registrando una efectividad de 15 de 17 desde la línea de tiros libres.
Asimismo, la segunda unidad de Joe Mazzulla respondió con creces ante la ausencia programada de Mitchell Robinson. Luka Garza emergió como la gran figura de la banca al aportar 12 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias y un impacto notable en el bloqueo y movimiento de balón.
Paul George tomó la batuta ofensiva durante el descanso de Tatum en el último cuarto sumando 17 unidades y 8 asistencias, mientras Baylor Scheierman contribuyó con 10 puntos saliendo desde el banquillo.
Con esta victoria, Boston prepara maletas para volar a Texas y enfrentar este lunes a los Houston Rockets en la segunda noche de un exigente back-to-back.