Seahawks conquistan el Super Bowl LX y levantan su segundo título de la NFL

Los Seattle Seahawks se proclamaron campeones del Super Bowl LX al vencer 29-13 a los New England Patriots en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, logrando así el segundo título de su historia
08/02/2026 21:15

SANTA CLARA._ Los Seattle Seahawks volvieron a lo más alto de la NFL.

El equipo de Seattle se coronó campeón del Super Bowl LX tras imponerse 29-13 a los New England Patriots, en un partido marcado por el control defensivo y la eficacia en los momentos clave.

La fórmula fue clara: una defensiva implacable y un ataque terrestre encabezado por Kenneth Walker III que marcó el ritmo del partido.

Con este triunfo, los Seahawks consiguieron el segundo campeonato de su historia, luego del obtenido en el Super Bowl XLVIII, disputado el 2 de febrero de 2014, cuando aplastaron 43-8 a los Denver Broncos. Doce años después, la franquicia regresa a la cima del futbol americano profesional.

Desde el arranque, Seattle mostró equilibrio ofensivo. Sam Darnold manejó el encuentro con envíos precisos, mientras Walker castigó por tierra y acumuló 94 yardas en la primera mitad, acercando constantemente a su equipo a zona de puntos. Sin embargo, el dominio solo se reflejó parcialmente en el marcador, ya que los Seahawks se fueron al descanso con ventaja de 9-0 gracias a tres goles de campo de Jason Myers, incluido uno de 41 yardas.

Del otro lado, la ofensiva de New England nunca encontró estabilidad. El mariscal Drake Maye fue presionado de forma constante por la línea defensiva de Seattle, que registró tres capturas en los primeros dos cuartos y limitó las jugadas profundas. A pesar de ello, la secundaria de los Patriots logró contener a Jaxon Smith-Njigba, quien apenas sumaba una recepción de seis yardas al medio tiempo.

En el tercer periodo, los Patriots volvieron a estancarse y tuvieron que despejar tras tres jugadas. Seattle aprovechó el momento y volvió a instalarse en territorio rival, aunque nuevamente se conformó con un gol de campo de Myers, el cuarto de la noche, para ampliar la ventaja a 12-0.

La defensiva continuó inclinando el duelo. Derick Hall forzó un balón suelto sobre Maye y Murphy lo recuperó en territorio de New England cuando el tercer cuarto agonizaba.

Esa jugada fue el preludio del despegue definitivo: Darnold conectó con el ala cerrada A.J. Barner en pase de 16 yardas para el primer touchdown del partido, colocando el 19-0 y dejando contra las cuerdas a los Patriots.

New England reaccionó con una conexión de Maye a Mack Hollins de 35 yardas para romper el cero para el 19-7.

Los Patriots solicitaron su segundo tiempo fuera tras lograr frenar a Seattle, que aun así volvió a sumar con un gol de campo, ahora desde 26 yardas de Jason Myers, quien impuso un récord de Super Bowl con los cinco goles de campo realizados.

La defensa de los Seattle Seahawks terminó por inclinar definitivamente la balanza en el Super Bowl LX. Con menos de cinco minutos en el reloj, Drake Maye intentaba mantener viva la ofensiva de los Patriots. Primero fue capturado por Murphy, la número 21 de Seattle en la postemporada, aunque logró recomponer con un pase a Hunter Henry para conseguir el primero y diez.

Pero la presión no cedió. En la siguiente jugada, Devon Witherspoon volvió a castigar a Maye, provocando un balón suelto que fue recuperado por Uchenna Nwosu. El defensivo recorrió 45 yardas hasta la zona de anotación para el touchdown defensivo que puso el marcador 29-7.

Los Patriots buscaban un milagro. En una ofensiva rápida, se instalaron en zona de anotación con 2:32 en el reloj. Maye volvió a buscar a Hollins en primera oportunidad, pero el pase fue incompleto. Bajo presión nuevamente, Maye escapó y lanzó un envío descompuesto que Rhamondre Stevenson logró asegurar para el touchdown.

Sin tiempos fuera y con el reloj en contra, los Patriots intentaron una patada corta que fue recuperada sin problemas por Seattle, confirmando el título.

Con el 29-13 definitivo, los Seahawks levantaron el segundo trofeo Vince Lombardi de su historia, en una noche donde la defensa marcó el tono y Kenneth Walker III fue el motor ofensivo que sostuvo el dominio de principio a fin.