Vingegaard, con la cuarta victoria, da otro paso hacia el triunfo final
Sin rival, y demostrando que es el patrón del Giro, el danés Jonas Vingegaard (Visma Lease) alzó los brazos por cuarta vez imponiéndose en solitario en la decimosexta etapa del Giro de Italia, disputada entre Bellinzona y la cima de Carì, de 113 km, un recital que le permitió reforzar aún más la maglia rosa.
Vingegaard va disparado para poner su nombre en la lista de ganadores de las tres grandes. El ciclista de Hillerslev cumplió el guión con otro ataque incontestable, a 6,6 km de meta, lo necesario para firmar el póker de victorias y acercarse a las 6 que logró Pogacar en 2024.
Otro beso a la foto de su familia, la que le inspira cada vez que mira el manillar. El zarpazo le llevó al protocolo ya habitual. Levantó los brazos en 2h.57.11, a una media de 38,2 km/hora. Le siguieron Felix Gall y Jay Hidley a 1.09 y 1.11 minutos; y Arensman a 1.14. En el top 10 el colombiano Egan Bernal, séptimo, a 2.07.
Con Vingegaard al mando, ahora Felix Gall es segundo en el podio a 4.03 minutos, Arensman tercero a 4.27 y el portugués Afonso Eulalio, se llevó el batacazo pasando del segundo al quinto lugar, a 5.40. Bernal cierra el top 10 y el primer español es David de la Cruz, decimocuarto, a 14.57.
Visma controla la fuga
Etapa de montaña en territorio suizo, corta, pero explosiva (3.000 metros de desnivel), con comienzo en ligera subida antes de entrar en un circuito de 22 km con 2 cotas que había que superar dos veces cada una. En la primera cota, Torre (3a, 4,7 al 5,6) se formó una fuga de 12 poco consistente por el empeño del Visma de Vingegaard de no permitir demasiadas alegrías.
El mejor clasificado era Markel Beloki (EF Education), a 11 minutos. Una vez que el alavés se borró del proyecto, pasaron delante hombres del Movistar, con Einer Rubio y Juanpe López, y del UAE con el infalible Jhonatan Narváez, ganador de 3 etapas. El ecuatoriano se encargó de atrapar a Ciccone, quien coronó Leontica (2a, 3 km al 8,2) en cabeza.
La fuga se fue recomponiendo en el circuito, todo un festival de corredores haciendo la “goma”, mientras que el Visma abría la mano dejando a la avanzadilla 1.46 minutos de renta a 50 de meta y después de superar de nuevo Leontica . Cinco hombres al comando: Ciccone, Einer Rubio, Chris Harper, Jhonatan Narváez y Diego Ulissi. La maglia rosa tenía en su agenda la victoria en Carí.
La alianza Visma-Decathlon sentencia la aventura
Los fugados recibieron una mala noticia en pleno empeño por hacer valer su esfuerzo: el Decathlon de Felix Gall, tercero en la general, se puso a tirar en cabeza con Visma para echar abajo la avanzadilla. Mucho poderío para afrontar con alguna opción la subida a Carì, en el cantón suizo del Tesino.
La renta fue cayendo en picado. Se dejaron caer al pelotón Narváez y Ciccone a 16 de meta, aguantaron, luego Rubio, y finalmente Harper. El ciclista “aussie”, ganador en 2025 en Sestrière, fue atrapado a pie de puerto. Por delante un primera exigente de 11,6 km al 8 por ciento y tramos del 13. Un escenario para marcar diferencias para aquellos que aún tuvieran reservas energéticas.
Visma lanza, Vingegaard remata con la cuarta victoria
La subida comenzó con tres hombres de Vingegaard al frente. El color amarillo protegía el rosa del líder danés con las garras afiladas. Quería ritmo el danés, como si tuviera prisa por finiquitar el Giro en territorio suizo. El trabajo del equipo tenia un fin que enseguida desvelo el doble ganador del Tour y de la Vuelta 2025.
Campenaerts seleccionó el grupo de elegidos, donde ya no estaba, hundido, el portugués Afonso Eulalio. Luego el joven Piganzoli dio la cara tras la fugaz colaboración de Kuss, con un paso que anunciaba la tormenta prevista. Apenas 8 corredores en la lucha por la etapa a 7 km de meta.
A 6,6 de la cima se apartó Piganzoli y salió disparado Vingegaard. Guión previsto. Cambio de ritmo y hasta luego, muchachos. El danés dejó clavados a Bernal, Arensman y Hindley. Felix Gall, oliendo la segunda plaza de la general decidió no seguir a la maglia rosa. Sabia decisión, pues el líder estaba en modo avión. Se unió al grupo de Arensman, con quien discutirá la segunda plaza del podio.
El cuarto monólogo del gladiador que entrará el domingo en Roma como ganador del Giro se rubricó conforme a su nuevo protocolo. Un besito a la foto que lleva en el manillar de su mujer e hijos y brazos al cielo. Una forma de demostrar quién es el patrón del Giro. El sello de un campeón.
La decimoséptima promete un final interesante
Este miércoles se disputa la decimoséptima etapa, entre Cassano d’Adda y Andalo, de 202 km, jornada de media montaña con el principal aliciente a 11 km de la llegada, con el ascenso a Andalo Lever (3a, 8 km al 3,6). La meta se encuentra después de una subida de 2,3 km al 6,8 por ciento). Una buena ocasión para la fuga o los rematadores.