Al grito de ‘¡Queremos agua!’, vecinos de Cajón Verde y El Tazajal protestan en el Ayuntamiento de Rosario
ROSARIO._ Al sostener que son siete años sin agua en sus hogares y donde tan sólo se les suministra una pipa por semana para toda la población, vecinos de la zona rural decidieron radicalizar su protesta cerrando los dos principales accesos del Palacio Municipal de Rosario.
Fue poco después de las 8:00 horas que los manifestantes procedentes de las comunidades de Cajón Verde y el Tazajal arribaron a la puerta principal del Palacio Municipal donde expusieron el motivo de la manifestación anunciando que cerrarían el ingreso hasta no obtener una solución.
“Todos venimos a esto que queremos agua... Estamos esperando a diario la pipa, nos dan una vez a la semana y ya de ahí la tenemos que hacer chicle”, aseguró Concepción Morales, comisaria de Cajón Verde.
Los vecinos inconformes subrayaron que la problemática afecta directamente a poco más de 110 familias que por la mala temporada de mango y la crisis económica producto de la violencia es imposible costear pipas cuyo costo asciende a los 300 pesos.
Ante la ausencia de la Alcaldesa Claudia Valdez Aguilar, los inconformes fueron atendidos por el director de Obras Públicas, Gil Valdez, la Secretaria del Ayuntamiento, Ignacia Maylen Delgado Rendón, el gerente de la Jumapars, Cristian Álvarez González, y el Síndico Procurador Virgilio Sánchez Sarmiento.
“La Alcaldesa no se encuentra porque fue convocada a reunión en Culiacán por la nueva Gobernadora interina”, expuso Ignacia Maylen Delgado Rendón, para justificar la ausencia de la Alcaldesa.
Durante el acercamiento se expuso la problemática que viven ambas comunidades ubicadas en el margen izquierdo del Río Baluarte, y al margen de la carretera estatal a Chametla.
A pesar de que los funcionarios pidieron sostener un encuentro con los manifestantes en la Sala de Cabildo, con la promesa de encontrar una solución, los vecinos expresaron que querían el encuentro con la Presidenta Municipal.
La propuesta de Jumapars, por parte del gerente Cristian Álvarez González, de abastecer a la comunidad de los canales de la presa, los ciudadanos lo rechazaron tajantemente por temor a riesgo de contaminación, ya que refirieron que al río se suelen lanzar además de animales muertos o personas con relación al contexto de inseguridad que se vive.
Otra negativa, indicaron, es que se creen pozos profundos, pues manifestaron que está comprobado que en la zona que ocupan ambas comunidades no hay agua.
Aprovechar los pozos existentes en la zona, aprovechar concesiones de empresas de producción de mango que operan en la zona.
Una propuesta que la Secretaria del Ayuntamiento, Delgado Rendón, fue buscar que la comunidad reciba el suministro de agua del ducto que envía agua del Baluarte al vecino municipio de Escuinapa.
“La Alcaldesa buscará hablar con el Presidente de Escuinapa Víctor Díaz Simental en busca de que la comunidad reciba agua de canal”, aseguró.
Pese a los comentarios los habitantes mantuvieron las medidas al sostener que no se retirarían hasta no tener una solución de fondo.
Los ciudadanos inconformes sostuvieron que existe el temor de que se avecina el fin de la administración y sea una más que sale sin dar una solución al problema.