Amayrani confiesa que el amor a su hijo la impulsa todos los días a salir a vender en su moto
EL ROSARIO._ A bordo de una motocicleta acondicionada, Amayrani Margarita Romero Quintero ofrece diferentes antojitos por la ciudad, asegura que es el amor a su hijo y las ganas de darle lo mejor el motor que la impulsa cada día a salir a trabajar.
“Es algo bonito, pero la verdad ser mamá y comerciante es duro. Me gusta por parte de mi papá lo del comercio y ser mamá pues me encanta porque mi bebé es lo mejor”, afirmó.
Refirió que la vena de comerciante es familiar, ya que siempre ha desarrollado la venta al lado de sus padres, pero al convertirse en mamá cobró otro sentido.
“Porque soy mamá igual para sacar adelante a mi hijo, estoy casada y tengo 10 años de matrimonio, y sí para sobresalir adelante”, dijo.
Carlos Gael, un pequeño de 8 años, indicó que es la pila que le motiva a mantenerse siempre en busca de superarse.
“Mi bebé que le doy, se podría decir todo, se podría decir que eso es lo que me motiva... Busco salir adelante y tener ya mi casita ya bien y todo”.
En su emprendimiento ofrece churros, elotes, ceviches de camarón y de sierra, además de acudir en las mañanas a ofrecer dulces.
Sus jornadas laborales las intercala con las labores del hogar y principalmente atender a su hijo, por lo que prefiere descansar el fin de semana para dedicarlo a la familia, lo que sólo suspende si hay eventos fuertes en la ciudad.
Parte de su esfuerzo, explicó, se debe a que ya no se sostiene un hogar y dar calidad de vida a los hijos con un ingreso, por lo que tiene que complementar con el trabajo diario al de su esposo que se desempeña como albañil.
Invitó a las madres a perder el miedo a emprender para mejorar las condiciones de sus hogares, y a la ciudadanía en general a consumir local para que la economía dé vueltas en beneficio de todos.