Bruno y Oso, dos lomitos fervorosos en el templo parroquial del Señor San José, en Agua Verde
EL ROSARIO._ Mientras Bruno acompaña de cerca y con total solemnidad, Oso lo hace al juguetear de un lado a otro pero sin desprenderse del peregrinar de la imagen del Señor San José en la comunidad de Agua Verde.
“Bruno es un perrito muy fervoroso, va a todas las misas, horas santas, está ahí muy quieto; Oso también, pero es más inquieto”, aseguró un feligrés.
Aunque se cree que la mayoría de mascotas huyen a los estallidos de los cohetes, ambos se mantienen firmes en su acompañar al santo patrón.
Bruno por su parte tan sólo pierde su lugar bajo las andas en que cargan la imagen de San José, al descenderlas los cargadores para descansar se va a un costado, atrás, pero siempre de cerca.
Esta presencia salta a la vista para las personas foráneas, pues para los feligreses del templo católico ya es completamente normal.
Los vecinos aseguran que ambas mascotas son asiduos asistentes del templo parroquial y sus diferentes oficios como celebraciones.
La celebración del santo patrono de la comunidad pesquera no podía ser la excepción, pues se indicó que al repique de las campanas son los primeros en llegar.
No obstante la misma constancia muestran en misas ordinarias, dominicales, de cuerpos e incluso horas santas, donde Bruno, afirman, se apuesta en el pasillo central mientras que Oso recorre el templo.
Tal es su participación que incluso en la tradicional peregrinación al Santuario de Nuestra Señora del Rosario, en la cabecera municipal, siempre son los más puntuales, aunque no obstante Bruno los acompaña hasta las afueras y oso culmina el peregrinar.
”Vienen a todas las misas, oyen las campanadas y ya saben que tienen que venir”, indicó otra fiel.
Creen que el respeto que muestra Bruno, es al ver a su propietaria la señora Guadalupe Osuna acudir al templo.
Hecho el cual invita a visitantes y feligreses a reflexionar sobre la forma en que viven la fe este par de mascotas.