Desde hace más de 50 años, en Escuinapa ya se combatía al gusano barrenador
ESCUINAPA._ Para atacar la plaga del gusano barrenador, desde el cielo caía la solución, en los años 70, es algo que les tocó vivir a su familia, relata Abel García Aguilar.
La vida con sus padres Roberto García Quintero y su mamá Amalia Aguilar Rendón en la comunidad serrana de Los Corrales, un lugar que ya no tiene población, le permitió ver cómo la plaga del gusano se extendía pero también como se combatía para erradicar el problema, que en ese entonces afectaba solo al ganado.
“Se miraba la enfermedad que estaba afectando nada más al ganado vacuno, se miraba muy cruel como el gusano barrenador afectaba la carne del ganado, como iban comiendo y acabando con el ganado.
Abel junto a sus hermanos Joel y Marbella veían como la enfermedad avanzaba en el ganado pero también les tocó observar cómo el problema era combatido desde el cielo, con una campaña intensa, con avionetas tirando cajas con moscas.
“Nosotros jugando, corríamos a recolectar las cajas, las cuales rápidamente se vaciaban al caer, pero algunas todavía contenían moscas, fue una campaña intensa, porque nosotros recogíamos cientos de cajas que caían cerca del rancho”, dijo.
La mosca tenía como función aparearse con la mosca del gusano barrenador y la hacía infértil, algo como lo de la mosca de la fruta para el mango.
Tener nuevamente el problema le trae los recuerdos del rancho en el que vivió pero, también, le alerta y es un tema de interés para sus hijas, ya que una es enfermera y otra estudiante de veterinaria.
Abel indicó que es un tema que les preocupa a las dos, pues ahora la afectación no es solo al ganado, como le tocó vivirlo desde la serranía, desde su comunidad.
“No sabemos porque no se intensifican campañas como las que se hacían antes, acudían al rancho personas especializadas para atender las heridas de los animales y orientar sobre el problema que se estaba presentando”, expresó.
Para ellos como niños era asombroso ver como las avionetas surcaban el cielo llevando una solución al problema que afectaba el patrimonio de las familias.
“Se veía la estela de las cajas que iban cayendo, si fue una campaña intensa porque era frecuente el recorrido de las avionetas para acabar con el problema”, precisó.