El pueblo de El Rosario despide a Fabiola, Julissa e Ixchel sumido en el dolor tras su accidente
ROSARIO._ Bajo un ambiente de dolor y tristeza, el pueblo de El Rosario se unió a la pena que embarga a los familiares de Ixchel, Fabiola y Julissa, para darles el último “adiós”.
Las jóvenes madres de familia perdieron la vida en un accidente sobre la carretera México 15, el domingo 25 de octubre, momento desde el cual la ciudad se cubrió de duelo.
Tras vivir las hermanas Fabiola y Julissa un homenaje póstumo en el Palacio Municipal de Rosario, en el cual laboraban, lo mismo que Ixchel en el plantel de Cobaes, su centro de trabajo, salieron a bordo de carrozas fúnebres rumbo al Santuario de Nuestra Señora del Rosario para celebrar la misa de exequias, acompañadas hasta ese momento por la música de banda que disfrutaran en vida.
Una vez en el templo Mariano alrededor de las 10:00 horas, el Párroco, Porfirio Langarica Escobedo, bendijo los féretros para oficiar la misa para pedir por su eterno descanso.
Previo a iniciar la celebración eucarística, el presbiterio reconoció que no hay palabras al ver las personas que sufren la partida de los seres queridos pero en particular las madres que hoy se despedían de ellas.
Pidió que se promueva el cumplimiento de las normas establecidas y que es una lección de vida para todos.
“Y por eso estás cosas se deben de castigar con rigor, multa y cárcel, porque es exponer a todo el pueblo, a toda la ciudad a qué le quiten la vida, a uno viniendo del trabajo”, expuso.
Langarica Escobedo invitó a recordar que como personas de fe, tener conciencia de que en algún momento se va a morir pese a desconocer la forma y el día en que ocurrirá, se debe tener una buena relación con Dios y estar preparados.
Al culminar las celebración religiosa, los cuerpos salieron con rumbo al panteón Renacimiento en la salida norte de la cabecera.