Guadalupe y Victoria recorren los pueblos de Rosario para ofrecer pescado fresco
ROSARIO._ De vocación pescador, Guadalupe Sánchez, comenzó a vender pescado tras un accidente que le afectó el brazo y ya no pudo utilizar la atarraya.
Junto a su esposa Victoria Hernández, los vecinos de la comunidad de Chametla, tienen alrededor de 30 años con la venta de pescado, aunque inició con una bicicleta, ahora recorren el municipio en una camioneta.
“Este negocio, pues yo soy pescador hijo, nada más que ya no voy, por la razón esta de que se me quebró la mano, un accidente ahí está el golpe en el carro y entonces nos dedicamos yo y una hija mía a comprar pescadito”, explicó.
Mientras el conduce y pesa el producto, Victoria se encarga de anunciar y cobrar, pues presume que es mejor para las cuentas.
En su recorrido, ofrecen la escama en las comunidades de ambos márgenes del Río Baluarte Ponce, Cajón Verde, El Pozole, Apoderado, Emiliano Zapata La Vía, Loma del Zorrillo, Loma Verde, Duranguito, Monte Alto, La Laguna Beltranes, Pedregosa, Niebla, Ojito, Estación.
La pareja reconoce que como en todo oficio, hay días buenos y malos donde incluso no sale para cubrir el gasto de gasolina.
“A veces traigo 20, a veces no hay una... le echo 500 pesos de gasolina y no los vendo”, refirió Guadalupe.
Además, tratan de llevar variedad para ofrecer ya sea lonja o pieza a sus clientes desde pargo, robalo, curvina, burro, entre otros.
Debido a la difícil situación que envuelve a las comunidades, Guadalupe trata de mantener los precios bajos por lo que en ocasiones no les gana más de 20 pesos.
Y aunque sus hijos ya están grandes, salen a vender pescado, pues están acostumbrados a trabajar manteniendo el gusto de vender “toda la vida”.