José Ramón, 31 años de enseñar en escuelas rurales
ROSARIO._ Para José Ramón Valdez López la vocación ha sido vital para desarrollar su labor docente; hasta el momento por espacio de 31 años en escuelas rurales ubicadas principalmente en la sierra.
“He tenido la oportunidad de estar en cuestiones políticas pero yo he sentido que mi vocación todo el tiempo fue la cuestión rural, he tenido oportunidades de estar en ciudades urbanas, y todo el tiempo mi inclinación hacia la docencia fue la situación rural”, explicó.
Reconoció que existen diferencias importantes entre los planteles en zona urbana y rural, pero destacó que principalmente están los recursos con los que se trabajan.
“Nosotros tenemos los conocimientos para hacer que el niño se sienta importante también en las comunidades rurales”.
Sobre la elección de esta profesión, recordó, se encontraba en preparatoria, con 16 años, cuando se le dio la facilidad de iniciar a trabajar en la alfabetización de adultos en las comunidades serranas de San Marcos, Otatita y Palmarito.
Así mismo, manifestó además que se encontraba en el discernimiento entre desarrollar el oficio de electricidad o ser maestro, optando por el magisterio con base en la experiencia de enseñar, por lo que estudió la Escuela Normal, en Tepic, Nayarit.
Elección sobre la cual, reconoció, son planteles con contextos muy concretos, donde le ha tocado desde llevar los libros de textos a los alumnos, hasta realizar los trámites del plantel por la ubicación de las escuelas.
“Yo empecé en el 95, el 15 de octubre del 95, empecé en mi trabajo como docente en las aulas”, dijo.
Manifestó que a pesar de que el mayor trabajo en las aulas fue en la sierra de Rosario, sus inicios fueron en San Luis Río Colorado, Sonora, donde permaneció por un año.
Posteriormente se trasladó a Mocorito, Sinaloa, donde asegura fue una travesía de educar y aprender de las comunidades por espacio de ocho años, para continuar su caminar formativo de cuatro años en Tayoltita, del municipio de Elota.
José Ramón indicó que los únicos tres años que impartió clases en la zona urbana fueron en la cabecera municipal de Mazatlán, en la primaria Jesús García.
Originario de Matatán, el profesor señaló que tras este peregrinar volvió a su tierra donde fue designado la sierra de Rosario.
“Y después ya llegué a mi origen, a mis comunidades de Rosario y estuve en Santa María, estuve casi 12 años, en el (año) 2006, 2007”, dijo.
Al formar parte de la comunidad de Santa María, refirió que le tocó ver el proceso de cambios del pueblo que ahora se encuentra bajo las aguas de la presa del mismo nombre, orientar a los comuneros y dar a conocer a los alumnos lo que representaría el proyecto para ellos como para la región.
La última asignación, fue en Agua Caliente de los Panales, donde se venía desarrollando, pero debido al contexto de inseguridad se tuvo que trasladar a trabajar en la cabecera.
“Y ahorita estamos viviendo una nueva experiencia, pues debido a los sucesos que están en esta comunidad, estamos aquí trabajando en El Rosario, en la cabecera municipal”, argumentó.
De la mano de educar, refirió que ha descubierto el servir, por lo que también se desempeñó como síndico de su pueblo de Matatán, donde entre otras cosas encabezó la lucha para que aterrizara la rehabilitación de la carretera estatal.
Sobre su tiempo en las aulas, sostuvo que aunque está en periodo de jubilación espera mantenerse hasta que las fuerzas lo permitan por la pasión que representa esta labor para él.