Llama Obispo de Mazatlán a ‘pasar la vida haciendo el bien’ durante fiesta de la Virgen del Rosario
EL ROSARIO._ Con un llamado a vivir haciendo el bien, a ejemplo de Jesús y María, el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Mario Espinosa Contreras, presidió este domingo la misa concelebrada de la fiesta patronal de Nuestra Señora del Rosario.
“Como Cristo de Jesús pasó haciendo el bien, igualmente María pasó haciendo el bien, Francisco de Asís y todos los santos pasaron haciendo el bien y a eso estamos invitados todos nosotros, a pasar los días de nuestra vida haciendo el bien”, exhortó Monseñor.
La ceremonia inició en punto de las 10:30 horas durante la fiesta patronal, en un santuario abarrotado por fieles de la parroquia y peregrinos de la región.
Al notificar la Diócesis de Mazatlán que el ministerio episcopal de Ramón Salazar Estrada será a partir del 10 de diciembre, el aún Obispo señaló que no sabía si esta fiesta mariana sería su última visita al santuario, por lo que se confía a los planes divinos.
“Pues Dios solo sabe cuándo va a ser el último, no sabemos, porque yo pensé que iba a ser en febrero y se murió Martha Solor Salvine, después yo pensé que ahora no iba a venir y ella, mira, no sabe uno”, sostuvo Espinosa Contreras.
El Obispo lamentó que la inseguridad afecte a la festividad hermana de Pánuco, Concordia, que tiene un lazo histórico con la patrona de los rosarenses.
“Nos pesa mucho que se haya prácticamente terminado la fiesta de Pánuco, que fue por la violencia, que también era una gran romería, cientos o algunos miles de personas, muchos, la mayoría a pie, iban en este día allá a Pánuco y por desgracia la violencia acabó casi con el 98 por ciento de esa festividad y ojalá pues se llegara a recuperar”, externó.
Por tal motivo, Espinosa Contreras agradeció que en medio de todas las circunstancias se ha conservado la festividad en El Rosario, por lo que expresó que hay que seguirla cuidando.
“Hoy le decía yo a los del patronato, y a la misma Presidencia Municipal, que hay que cuidar que no se vaya a contaminar con otras cosas que no son propias de una fiesta religiosa”.
El líder espiritual ejemplificó que podría afectar el sentido religioso actividades lucrativas como bailes o hasta la venta de alcohol.