Madres buscadoras exigen acceso e información clara en zona de fosas en El Verde, Concordia
El dolor acumulado por años de ausencia volvió a concentrarse en la comunidad de El Verde, Concordia, lugar a donde arribaron nuevamente madres buscadoras de distintos colectivos para seguir lo más cerca posible los trabajos que autoridades estatales y federales mantienen en la zona tras el hallazgo de cuatro presuntas fosas clandestinas.
Sin contar con algún tipo de apoyo institucional, costeando sus traslados y alimentos, las madres regresaron a este sitio con la puntual exigencia de recibir información clara y precisa por parte de las autoridades, así como la posibilidad de participar directamente en la búsqueda de sus seres queridos.
Marisela Carrizales, representante del colectivo Por las Voces sin Justicia, expresó que el sentimiento predominante en el lugar es de tristeza e impotencia, al no tener acceso a datos oficiales ni a los avances en los trabajos.
“Nos sentimos muy tristes porque no nos han dado acceso a la información, mucho menos a buscarlos, y ahorita estamos aquí otra vez para pedirle al gobierno que una a los colectivos de Sinaloa y nos traiga a todos, que nuestro objetivo es buscar a nuestros hijos”, comentó.
“Queremos que nos reúna a todos los colectivos para que nos den acceso para buscar nosotros las fosas de nuestros hijos”.
Carrizales destacó que a pesar de que se hablan de varios restos localizados, la autoridad no ha emitido reportes formales ni ha permitido que las familias se integren a las labores de campo, señalando que la información que poseen ha sido obtenida de manera extraoficial o a través de los medios de comunicación.
Asimismo, mencionó que desde el viernes pasado, las madres se han trasladado por sus propios medios hasta esta comunidad, donde los gastos corren por su cuenta y, en ocasiones, la falta de recursos les impide acudir diariamente.
Aún así, mantienen la presencia porque consideran que nadie buscará con más empeño a sus seres queridos.
“A veces se nos es imposible venir por los gastos porque no tenemos apoyo del gobierno para nada, ni para un agua ahorita para venir, venimos solos, y a veces se nos imposibilita estar viniendo diario”, señaló.
“Pero qué más quisiéramos estar aquí escarbando nosotros en lugar de ellos, porque pienso que hay más credibilidad en nosotras, las madres buscadoras, que en el mismo gobierno”.
Detalló que ante la falta de información oficial, la incertidumbre crece conforme las excavaciones, pues cada hallazgo reaviva la posibilidad de que alguno de los restos pertenezca a algún familiar de los colectivos.
En este sentido, añadió que la problemática no termina con la localización, pues denunció que los procesos de identificación son excesivamente lentos, recordando que su colectivo ha contribuido al hallazgo de cerca de 50 cuerpos o restos en otras búsquedas, sin que hasta ahora tengan noticias claras sobre entregas a familiares.
Por tal motivo, la madre buscadora considera que el área forense enfrenta una crisis por falta de personal especializado, particularmente genetistas, lo que retrasa las pruebas y prolonga la angustia de las familias.
En el mismo lugar, también se hicieron presentes integrantes del colectivo Tesoros Perdidos. Hasta Encontrarlos, quienes igualmente solicitaron a las autoridades acceso al área acordonada, siendo su petición no intervenir en los trabajos ni permanecer dentro del perímetro, sino al menos poder observar el predio y conocer de primera mano las condiciones del terreno donde fueron localizadas las fosas.
Para ellas, ver el sitio representa una forma de entender el contexto de la búsqueda y mantener certeza sobre las labores que se realizan.
A esta misma exigencia se sumó el colectivo Corazones Unidos por Una Misma Causa, donde una de sus representantes, Rubí Patricia Gómez, acudió por primera vez al lugar tras conocer el hallazgo, explicando que decidieron presentarse ante la falta de comunicación oficial, con la intención de recabar información y presionar por mayor transparencia.
Gómez calificó como “demasiada hermética” la postura de las dependencias encargadas, destacando que, aunque oficialmente se ha informado de un número reducido de cuerpos identificados, la constante entrada y salidas de unidades del Servicio Médico Forense sugiere que la cifra real podría ser incluso mayor.
“Quisiéramos que nos den seguimiento, que alguna autoridad como Fiscalía General de la República, algún encargado, algún fiscal se acerque con nosotros y nos dé cuentas claras de todo lo que está pasando”, dijo.
“Porque aunque solo haya 10 cuerpos identificados oficialmente, siguen llegando carros del Semefo, quiere decir que hay muchísimos cuerpos más de la información omitida que nos tienen hasta el momento”.
Los tres colectivos coincidieron en un mismo reclamo, siendo este que las familias no buscan confrontación, sino certeza, por lo que piden coordinación, información oportuna y la posibilidad de participar, aunque sea de manera limitada, en las labores que podrían conducir al paradero de sus seres queridos.
Mientras eso no ocurra, continuarán regresando a El Verde, aún con recursos propios, porque para ellas la búsqueda no es una opción, sino una responsabilidad que no admite pausas.
De esta forma, entre excavaciones, cintas de resguardo y vehículos forenses, las madres permanecen a la espera sin perseguir cifras o estadísticas, buscando nombres y la oportunidad de cerrar un ciclo de incertidumbre con un acto mínimo de dignidad al encontrar a sus seres queridos.