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"CONCORDIA"

"Viajan de Culiacán y Mazatlán sólo a comprarle pan"

"La rutina de José Antonio comienza a las 4:00 horas cuando comienza a mezclar los ingredientes"
09/12/2016 07:26

CONCORDIA._ El señor José Antonio Gutiérrez cuenta que terminó la primaria y su tío lo invitó al arte de la cocina por medio del pan, y fue entonces cuando a la edad de 13 años aprendió el significado de mezclar la harina con otros ingredientes y darles un sabor dulce al paladar de los comensales. 

Originario de Acaponeta, Nayatit, José Antonio prefirió el colonial municipio de Concordia para iniciar con una tradición que nunca imaginó le diera la fama que lo caracteriza, al considerarlo el mejor panadero del lugar. 

“Empecé trabajando con un tío que me invitó a trabajar, en ese entonces yo vivía en Acaponeta y me vine porque aquí vivía la familia de mi mamá, éramos muchos hermanos y mi papá no podía darnos estudios, teníamos que trabajar y yo inicié después de la primaria”, narró. 

A partir de ese momento, José Antonio no imaginó la fama que lograría al hornear diferentes tipos de pan y con eso poder darle estudios a sus hijos y solventar sus gastos. 

Su rutina comienza a partir de las 4:00 horas todos los días, junta los ingredientes, prepara el horno comienza a darle forma al pan, los coloca en charolas y los tiene listos a partir de las 13:00 horas, ahí reparte en canastas los diferentes panes que realiza, desde las clásicas conchas, elotitos y el más vendido “el libro”, como lo llaman, que consiste en una especie de pastel. 

Todos los días hornea más de 500 panes y los jóvenes vendedores se llevan en cada canasta hasta 100 panes para vender, con un precio de hasta de seis pesos la pieza. 

Con el tiempo, José Antonio se ha ganado el reconocimiento tanto de locales, como regionales, pues gente de Culiacán y Mazatlán acude a Concordia solamente para comprar pan recién horneado hecho por él. 

“Me dicen que les gusta mi producto, viene gente de Mazatlán y hasta Culiacán sólo a comprarme, se siente muy bien que lo tomen en cuenta a uno por lo que hace y lo atractivo que resulta ser para otros verme hacer pan”, finalizó. 

Ahora a sus 61 años, José Antonio no se ve en otro oficio que sea el hacer pan y ver a sus clientes disfrutar de cada mordida que le hacen a su producto. 

 

 

“Me dicen que les gusta mi producto, viene gente de Mazatlán y hasta Culiacán sólo a comprarme, se siente muy bien que lo tomen en cuenta a uno por lo que hace y lo atractivo que resulta ser para otros verme hacer pan”.

José Antonio Gutiérrez

Panadero