"Cuenta Larick Huerta la historia de 'El juglar de la sierra'"
¿Saben lo que es un juglar?, se escucha en la escena, en un teatro completamente lleno y oscuro. Encienden las luces y al fondo, el actor Larick Huerta comienza el monólogo.
¿Saben qué son los mundos paralelos? ¿Y saben qué es la mente? Y el público, conformado por estudiantes de preparatoria de la Universidad Autónoma de Sinaloa, se involucra en la puesta El Juglar de la Sierra, producida por la compañía Núcleo Escénico e Intensión Teatro.
La historia es una versión libre de la obra de Darío Fo, El nacimiento del juglar, que hizo el director Enrique Cisneros.
En ella, el actor sinaloense Larick Huerta, acerca a los jóvenes a un personaje que cuestiona, que se encuentra, que conoce secretos, que conecta pensamientos con el corazón.

"Hay una idea equivocada de lo que es la mente, no es sólo el cerebro, o lo que pensamos. Es todo: es el radar de lo que imaginamos, lo que pensamos, lo que recordamos", dice, quien espera ser elegido por los juglares para llevar una nueva vida.
Es la historia de Blasilario Valenzuela Lara, el Juglar de la Sierra, un hombre que se descubre a sí mismo cuando es capaz de soltar lo material y lo que cree que lo definió toda su vida: ser dueño de una montaña de la que en realidad no era dueño y que por ella pierde a su familia.
"Y eso lo descubre cuando suelta todo y encuentra su propia esencia, su ser, su capacidad de imaginar y de recomenzar la vida, aunque ya es un adulto", explica Larick Huerta.
La obra surgió a partir de un curso que tomó Huerta y leyó este texto.
"Me gustó para monólogo y luego me fui encontrando con cosas que fui leyendo el año pasado, libros de motivación, metafísica, atracción de éxito, que es parte de lo que persigue todo artista, que me parecen muy teatrales", comenta.
"Creo que cualquier ser humano puede considerar la imaginación como lo más valioso. Y cuando leí esos libros, dije 'me gusta la información, está chida', pero la desdeñamos, le hacemos el feo, porque no le queremos creer mucho a lo motivacional y son cosas que en la escuela no te enseñan y me gustó compartir entre los chavos".
Uno de los primeros personajes que representó como actor profesional, fue precisamente el de un juglar, en la obra El muerto todito, con el Taller de Teatro de la UAS.
"Eran personajes que iban de pueblo en pueblo contando la historia del muerto todito y las cosas te encuentran y hay que darle, esta obra la conecto con cosas de mi propia experiencia y de lo que considero que es valioso".
PARA SABER
La obra fue un preestreno con estudiantes y próximamente será el estreno oficial.