Despiertan la pasión por el arte en las nuevas generaciones
La sana convivencia, los juegos y la guía de personal altamente preparado con una profunda vocación artística, han sido las claves para que el Curso de Verano Artístico del Centro Municipal de las Artes sea un éxito, logrando que sus participantes descubran y conecten con su pasión por las disciplinas creativas.
En voz de los propios participantes, esta experiencia se ha convertido en lo mejor de sus vacaciones veraniegas. Rose, de 12 años, compartió con entusiasmo que el taller le ha parecido bonito y entretenido, y destacó de manera especial lo aprendido en el área de teatro.
“Me motiva muchísimo venir a estudiar todos los días. Me encantaría inscribirme en los talleres infantiles del CMA durante el ciclo escolar; hay una convivencia padrísima, el ambiente es súper bonito y los espacios son increíbles”, expresó.
Mismo sentir es el de Jimena, de 11 años, quien confirmó que este campamento reafirmó su vocación por la creación, encontrando un futuro claro en la pintura y la actuación. “Este campamento me ha parecido fenomenal, las instalaciones son muy bonitas y los profesores son súper amables. Lo que más me gusta son las artes plásticas y el teatro, porque actuar y pintar es lo que más me gusta hacer”, relató.
Un viaje multidisciplinario
Durante su segunda jornada de actividades, las y los alumnos profundizaron en áreas como el teatro, canto y solfeo, las cuales se suman a las experiencias previas de artes plásticas, literatura y danza urbana.
Distribuidos en grupos por edades, los docentes Silvia Flores Bernal y Ángel F. Noriega —prometedor actor recién egresado de la carrera Técnica en Arte Teatral— guiaron al bloque de menor edad. A través de dinámicas colectivas y divertidas actividades corporales, los pequeños lograron romper el hielo, explorando el movimiento y descubriendo el lenguaje del cuerpo como una poderosa herramienta de comunicación.
La segunda mitad de las actividades se concentró en las aulas de música, bajo la batuta de la maestra Mariela Angulo, directora del Coro Infantil del Instituto de Cultura de Mazatlán, quien impartió las materias de Coro y Solfeo.
Con años de trayectoria en la pedagogía vocal infantil, Angulo destacó sus altas expectativas para que la niñez local se enamore de la música. Su principal enfoque es que los participantes conozcan a fondo el instrumento natural que todos poseemos: la voz, y que aprendan a utilizarlo para cantar.
“Cantar te ayuda en el cerebro, en la vida, a equilibrar todo. La neurociencia nos demuestra que al tocar un instrumento musical se encienden áreas específicas del cerebro, pero con el canto se encienden absolutamente todas. Por ello, la voz es un instrumento maravilloso que debemos aprender a utilizar y disfrutar al máximo”, concluyó la docente.
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El objetivo de las clases de música es que los participantes conozcan a fondo el instrumento natural que todos poseemos: la voz. -
Durante los cursos los alumnos realizan dinámicas colectivas y divertidas actividades corporales.