‘El arte puede cambiar la realidad y conciencias’, señala María Magdalena
Este 26 de agosto se celebra el Día del Actor y la Actriz, por ello, esta vez decidimos conocer a una destacada actriz sinaloense, ella es laser
Originaria de la ciudad, su trayectoria dentro del mundo de la actuación incluye formación y montajes, destacando su pasión por transformar mentes a través de la empatía, participando en diversos y exitosas obras de teatro en la ciudad.
Su interés por la actuación, dijo, surgió a raíz de la lectura dramatizada en voz alta, actividad que desde que era estudiante realizaba, tanto en festivales escolares como en su experiencia como docente, donde observó que la interpretación emotiva facilitaba la comprensión de los textos por parte de los alumnos, a partir de ahí, su curiosidad en el mundo del actuación la llevó a prepararse mucho más.
“En 2007, decido incursionar formalmente en el teatro, buscando maestros como Esteban Rogel, Dolores Espinosa y Alberto Solián, hasta llegar a Lázaro Fernández. Mis inicios se centraron en talleres de vocalización y proyección de voz, habilidades esenciales para el escenario”, dijo.
Hasta que llegó su debut. Su primera puesta en escena fue en la Plaza Obregón en el 2008, con una obra que abordaba la historia de Culiacán titulada Plaza de Armas, interpretando el papel de una monja. Tras esta experiencia, la actriz continuó su formación. “A partir de aquí, fue cuando decidí que esta profesión era lo mío, lo que yo quería hacer”.
Un trabajo significativo fue la comedia didáctica titulada La enfermedad inconveniente de Héctor Mendoza, presentada en 2010. La obra, se creó con un enfoque en enfermedades de transmisión sexual y relaciones emocionales juveniles en esa etapa de su juventud, fue dirigida por Joaquín Leyva y César Arce, posteriormente se cambió el nombre a Un Encuentro Inesperado.
En 2011, recordó, incursionó en el teatro performance con el espectáculo La Danza del Universo, un montaje multidisciplinario con 16 elementos escénicos, incluyendo músicos y un pintor llamado José García, de Costa Rica. La obra exploraba la destrucción planetaria a través de simbolismos.
“El culiacanense entendió el mensaje en un espectáculo de performance más vanguardista, donde no todo eran diálogos, todo era improvisado”, indicó.
La artista mencionó que esta experiencia le permitió comprender la capacidad de la improvisación y la transformación de la realidad a través de la escenificación.
”Todos los artistas podemos cambiar la realidad a través del arte, creemos que podemos cambiar el mundo, podemos transformar las mentes a través de la empatía y lo que genera el arte, en mi caso, a través del arte escénico, la actuación, tocando con ella la conciencia, porque no hay mejor guía que la emoción para poder llegar a la mente”, subrayó.
Resaltó que, a través del teatro se genera no solo empatía, también cultura, considerando que esta actividad requiere de mucho esfuerzo, disciplina, lo que le ha permitido llevar su talento a otros lugares del país, y así convivir con otros compañeros artistas con diversos talentos, disciplinas, entre otros.
Grandes obras de teatro
Como actriz, María Magdalena ha participado en montajes como Los negros pájaros del adiós, de Óscar Liera, interpretando a Isabel, Érase una vez la novia, donde personificó a Lupita, la novia de Culiacán, esta última entre sus favoritas, por la gran exigencia física que llevó, junto con un próximo montaje de habla coloquial sinaloense, son sus trabajos más relevantes.
Castro Camacho forma parte de Sabaiba Teatro, una compañía sinaloense conocida con la lleva trabajando tres años, continuando su constante preparación, adquiriendo nuevas herramientas para un mejor desempeño en el escenario.
Además de su labor teatral, la actriz sinaloense ha trabajado en series comerciales, como Table Dance, una producción sinaloense bajo la dirección del actor y cineasta sinaloense también Miguel Estrada, así como en comerciales de televisión, demostrando su versatilidad en el trabajo de cámara.
La actriz ha tenido oportunidades de actuar en francés e inglés, así como en dialectos de la región. Aunque ha considerado migrar para buscar nuevas oportunidades, el trabajo constante en Culiacán la ha mantenido en la ciudad.
La carrera actoral ha representado un gran esfuerzo y sacrificio para María Magdalena Castro Camacho. “Ha sido un reto muy grande, me he enfrentado a viejos paradigmas, tanto familiares como sociales, no ha sido fácil porque el entorno es complicado, no es un trabajo estable, pero estoy enamoradísima de este trabajo, me da muchísima felicidad, reencarnando en cada trabajo y personaje que interpreto”, expresó.
Entre sus satisfacciones, la actriz destacó ha recibido becas y apoyos, como el Programa al Estímulo y Creaciones de Desarrollo Artístico de Sinaloa (Pecdas 2024), que le permitió escribir y montar la obra El Canto Libertario de la Alondra, donde interpretó a la cantante Amparo Ochoa.
“Mi proyecto en esta carrera es inspirar a que otros se dediquen al arte actoral, que el arte escénico en Sinaloa sea algo estable y alcanzable para todos, que la actuación en Culiacán se convierta en un gremio consolidado, con su sindicato, su reglamento, regulaciones, con trabajo para todos y reconocimiento internacional”, resaltó
Castro Camacho considera que Sinaloa posee un gran talento en actuación, dramaturgia y dirección, mencionando a figuras como Teresa Díaz del Guante, Lizeth Norzagaray, Alejandra Machado, Laura Serrano, Marta Salazar, Paloma Parra, Esteban Rogel, Lázaro Fernando, Alberto Solián, Joaquín Leyva, César Arce y Alberto Bueno, entre muchos otros.
“El teatro es una herramienta para generar empatía, además de cultura”, sostuvo. La actriz también destacó la disciplina que exige la profesión, enseñando puntualidad y el valor del esfuerzo colectivo.
De no dedicarse a la actuación, María Magdalena Castro Camacho se dedicaría a la docencia, área que también le apasiona y en la que ha impartido clases de matemáticas, español y vocalización.
Para saber
Actualmente forma parte del grupo Sabaiba Teatro, bajo la dirección del maestro Lázaro Fernando, grupo en el cual ha participado como actriz de reparto en las obras La Piña y la Manzana, Los Negros Pájaros del Adiós y El Jinete de la Divina Providencia, de Óscar Liera. Así como protagonista en Érase una vez la novia, del dramaturgo Alejandro Román.
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Facebook: María Magdalena Castro Camacho