|
"LAS ALAS DE TITIKA"

"El nuevo Quijote"

"Un clásico de todos los tiempos"
LAS ALAS DE TITIKA
12/12/2015 10:45

“Una obra bien contada nunca se acabará de contar”, el orador hablaba y yo asentía desde mi silla entre el público; recordé las tantas veces que he escuchado a mi amigo B repetir sus mismas inverosímiles historias, y son las mismas veces que he soltado la carcajada. 

Así de fantásticos son los relatos que se narran en esa novela de la que todos sabemos, por lo menos el inicio: “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…” Una mañana de otoño, sentados en un solemne estrado se encontraban miembros de las Academias de la Lengua Española hablándonos de las ingeniosas andanzas de una obra fundamental que sigue fascinando a través del tiempo.

“Cuando era niño, mi padre siempre nos contaba relatos fantásticos en el momento de la cena,  cada vez eran diferentes y divertidos. Una vez nos llevaron a la ciudad de México a visitar el Palacio de Bellas Artes, me maravilló su majestuosidad y sus mármoles rosados, pero lo mejor fue lo que vimos en el escenario: una representación de algo que yo conocía, se trataba de Don Quijote. Pero ¿cómo?, yo siempre creí que mi padre había escrito Don Quijote de la Mancha y resultó que no, alguien más se le había adelantado hacía algunos siglos”, palabras más palabras menos dichas esa mañana. Al comentario anterior le siguió la pregunta: ¿Se deben hacer ediciones infantiles de las grandes obras  literarias?, la respuesta fue sí, “así fue que yo conocí a Don Quijote”

Entre anécdotas y valoraciones se presentó la mañana del 25 de noviembre la edición conmemorativa de Don Quijote de la Mancha, que Miguel de Cervantes empezara a escribir en 1591 y que se publicara por primera vez en 1605; una novela que sigue vigente a 400 años de su publicación. Editores, lingüistas, poetas, escritores y miembros de la Asociación de Academias de la Lengua Española, se dieron cita en El Colegio de México.

Una edición hecha para todos, donde su producción es resultado de la consulta de entre 100 ediciones antiguas y modernas, donde, entre otras cosas, se explican dudas que puede tener el lector en cuanto al sentido de las palabras.

“Además de la belleza estética y literaria, el  Quijote es un tratado de psicología, una cátedra de honestidad y buena conducta, de servicio a los demás, del hogar, de sabiduría, un culto a la libertad, de enseñanzas morales, de templanza…toda una bienaventuranza”.

A decir de los expertos, un verdadero clásico contiene razones de peso que hacen que una escritura supere las barreras lingüísticas, culturales y temporales: seguir hablándoles de temas que les conciernen a hombres y mujeres nacidos en países lejanos varios siglos después de que el autor escribiera su obra. 

Un hidalgo que entra en una fantasía y empieza su andanza con su inseparable Sancho Panza. Que se figura gigantes o ejércitos cuando en realidad son molinos de viento o rebaños de ovejas y carneros. Un periodo de locura que se desarrolla en toda la historia y que justo cuando el Quijote recobra la razón es cuando se acaba la novela. 

Se mencionó también que en una encuesta realizada por la Asociación de Escritores de Suecia, en 2002, para determinar la lista de las 100 mejores novelas de todos los tiempos, la ganadora fue precisamente el Quijote, seguida de En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust y en tercer lugar Guerra y paz, de Tolstoi.

En los tiempos de Miguel de Cervantes y de William Shakespeare, tanto el conocimiento como la  literatura entraban por los oídos y no por los ojos, —claro, no había todos los recursos que ahora tenemos, ni todos los distractores que no dan tregua que valga—, quizá era un gusto que daba otro valor y sentido a la palabra y a todo lo dicho con ella.

La invitación está hecha para conocer el mundo de don Quijote, un universo que ‘mesmamente’, antes como ‘acora’ (palabra antigua de ahora), promete un regocijo de belleza. “Por la libertad, Sancho, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”

 

Comentarios: majuliahl@gmail.com