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"Literatura"

"El poeta italiano Luca Benassi hace un llamado a la esperanza con su poesía"

"El autor participa en el Encuentro Internacional Mar de Lectura"

Un canto a la esperanza hizo el poeta italinao Luca Benassi al compartir una selección de poemas dedicados al amor, a la enfermedad, la ciudad y a su hijo Maximiliano.

Durante el primer Encuentro Internacional Mar de Lectura, el poeta, escritor, ensayista, periodista y traductor, autor de En los márgenes de la historia, hizo una selección de poemas que compartió ante espectadores que se sumaron de distintas partes del mundo.

Inició con poemas de La espalda en el cielo, publicado en 2018, en español e italiano, de ahí seleccionó cinco textos breves que hablan de su hijo Maximiliano, hoy de 15 años.

"Nació en 2005 y estos cinco textos describen las ecografías de cuando estaba en el vientre de su mamá, por cada ecografía hay un poema que describe la imagen y el sonido que se ven en el ultrasonido", dijo.

Y entonces leyó Ecografía del 12 de mayo del 2005, del 1 de julio, del 24 de agosto y del 15 de diciembre.

En esos poemas habló de la lluvia, de las visitas al médico, los largos pasillos y las estelas de sonido mientras el ecógrafo les mostraba su imagen.

"Yo estoy en vilo, esperando que sea la luz y ya no el sonido, que dibuje tu rostro", leyó en el último poema de esta serie.

Benassi compartió que vive en una gran ciudad, Roma, y la calle Metropolitana siempre está llena de personas.

"Esta imagen de las personas me recuerdan a los salmones en el río, que se ponen unos sobre otros para liberarse de la pesca y esa imagen me hace pensar el tiempo que estamos viviendo ahora, tiempos difíciles con el contagio".

Compartió unos poemas recientes, que dijo, son un llamado a la esperanza, sobre todo en estos tiempos tan difíciles. "No tengas miedo, ten certeza, en el azul del cielo", leyó.

"Esta es una poesía sobre la enfermedad, creo que todos en algún momento hemos tenido alguna experiencia, en Italia cuando hacemos los análisis de sangre, cuando hay un valor fuera de lo normal, ponen un asterisco, que nos llama la atención y nos hace sentir miedo", señaló.

"Pero las enfermedades y los asteriscos nos enseñan que no somos perfectos ni eternos, tenemos necesidad de curar y ser curados, no hablo solo de la cura médica, sino de la cura de los sentimientos, en el amor".

Al final un nuevo poema dedicado a Maximiliano, cuando tenía 6 años y un sábado por la mañana lo llevó a su clase de natación.

"Aprender a nadar, me parece un modo metafórico de enfrentar la vida y la dificultad de crecer, y él estaba del otro lado del vidrio mientras él aprendía".