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Las alas de Titika

Entre animales te veas

LAS ALAS DE TITIKA
22/05/2026 11:55

La vi. Le estaban secando el pelo; su brillo y sedosidad daban envidia. Me detuve en el abarrote de la esquina, quería ver con qué aires salía. Esperé comiendo una bolsita de churros. Reapareció. Deslumbrante. Me hechizó. Hasta escondí los churritos que me estaba comiendo, me sentí pecaminosa. Avanzaba con tal galanura y elegancia que costaba creerlo. Parecía que a su paso dejaba una estela de glamour que acentuaba con su hocico levantado. El aroma se mezclaba con el tono de sus moños rosas. Su cadena ya la hubiera querido el tal Balbi para sus videos misóginos. Caminaba, qué digo, levitaba al ritmo de su amo. Mi cabeza giraba con disimulo para no perderlos de vista. Se largaron, los perdí. Deshechizada, volví en mí a comerme mis churritos.

Describí la escena de la perra —perrita o niña, me han corregido algunos amos— saliendo de la estética y recordé las palabras del doctor José Manuel Berruecos: “actualmente hay una tendencia al gusto de ser veterinario, por el llamado Síndrome DAN (Discovery Channel, Animal Planet y National Geographic), ya que algunos piensan estudiar fauna silvestre, especies exóticas, irse a África para filmar geopardos, o también hacer veterinaria de mascotas; sin duda, esto ha tenido un auge muy importante. Dado el poder económico de la clase media, podemos ver cierta proliferación de clínicas veterinarias o de estéticas caninas; pero, la actividad de un veterinario va mucho más allá de estas preferencias”. Tal como él lo vaticinó hace años cuando lo entrevisté para el libro Quiénes son (Editorial UAS, 2025).

Aquí parte de la entrevista.

Cuando tomamos un vaso de leche, cuando desayunamos huevo, comemos carne, una hamburguesa o una salchicha, lo menos que se nos ocurre pensar es que detrás de todo ello estuvo el trabajo de un veterinario. Desde la parte tradicional de curar animales con medicamentos y cirugías, hasta la prevención de enfermedades y el mejoramiento genético de las razas. El médico veterinario y doctor en genética y estadística José Manuel Berruecos ha sido pionero en México de la genética pecuaria, aquella que tiene que ver con el ganado.

Para desarrollar un programa genético, menciona el doctor Berruecos, primeramente, hay que definir qué características se quieren destacar. En el caso de la vaca, por ejemplo, si se quiere incrementar la producción de leche, de grasa o de proteína, todo es medible. Además, se deben proporcionar las condiciones óptimas en los corrales, en la alimentación, el manejo, el trato, etcétera, todo para que el animal se sienta cómodo y muestre todo su potencial.

Todo lo anterior nos haría pensar que, para aspirar a estas mejoras, habría que contar con grandes inversiones de capital, pero no necesariamente. Un programa genético utilizando inseminación artificial es extraordinariamente fácil y eficiente, comenta el doctor, pero el sólo hecho de realizar la inseminación no implica un mejoramiento inmediato. El semen sólo va a fertilizar a la vaca, pero mejorar la alimentación y el cuidado en el manejo de los animales, lo tiene que hacer el ganadero.

Un ejemplo palpable de mejora, donde el doctor Berruecos estuvo involucrado, es en la raza de borregos Pelibuey. Comenta que hace algunos años encontraron en Tabasco un aproximado de 20 borregos, que no tenían lana, sólo tenían pelo, de ahí el nombre de Pelibuey. Una de sus primeras tareas fue diseñar una alimentación adecuada, y gracias a ella y a un esquema desarrollado en centros experimentales, ahora es la segunda raza más importante del país. Recuerda que él llevó por primera vez a esos borregos a una exposición ganadera para que la gente los conociera, y ahora le da gusto visitar a los ganaderos y saber que tienen Pelibuey.

También es importante saber que lo que más producimos en México es huevo y pollo, en cuanto a leche, dice que aún se importa una gran cantidad, sobre todo para los programas de ayuda social. También tenemos una buena producción de carne de cerdo, que incluso ya se exporta a Japón, sobre todo de Sinaloa y de Sonora...

Conócelo a él y a los otros científicos mexicanos, en Quiénes son.

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