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Cultura

La música llena de emoción la Capilla del Señor de la Misericordia

La Camerata Mazatlán, el Ensamble Vocal del CMA y solistas invitados ofrecieron un concierto que reunió música sacra, ópera, canciones napolitanas y piezas del repertorio mexicano
28/09/2026 22:22

El calor y la humedad no fueron impedimento para que decenas de feligreses llenaran la Capilla del Señor de la Misericordia y disfrutaran de una noche dedicada a la música, con la participación de la Camerata Mazatlán, el Ensamble Vocal del Centro Municipal de las Artes y solistas invitados.

Como parte del programa Cultura en tu Comunidad, el templo ubicado en el cruce de las avenidas La Marina y Del Delfín abrió sus puertas a un concierto que hizo convivir la música sacra y académica con la tradición lírica italiana y canciones ampliamente conocidas por el público.

En primera fila estuvo el Padre Horacio Hernández de la Torre, acompañado por sacerdotes y monseñores provenientes de distintos lugares, en una velada que tuvo además un significado especial al enmarcar la celebración por sus 50 años de ordenación sacerdotal.

Bajo la dirección del maestro Sergio Freeman, la Camerata Mazatlán abrió el programa con el Canon en Re mayor, de Johann Pachelbel, para continuar con la Misa brevis en Sol mayor “Pastoral” K. 140, de Wolfgang Amadeus Mozart.En esta parte intervino el Ensamble Vocal del CMA, dirigido por Juan Pablo García, con los movimientos Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus, Benedictus y Agnus Dei.

La velada continuó con la participación de los tenores Alejandro Yépez y Eduardo Tapia, quienes llevaron al público por algunas de las páginas más reconocidas de la música italiana.

Entre ellas estuvieron O sole mio, de Eduardo di Capua; la Danza napolitana, de Gioachino Rossini; Torna a Surriento, de Ernesto de Curtis y Funiculì, funiculà, de Luigi Denza.Yépez también interpretó L’alba separa, de Paolo Tosti, mientras que Eduardo Tapia participó en otros momentos del programa.

La soprano Rebeca de Rueda aportó su voz al concierto con el aria O mio babbino caro, de la ópera Gianni Schicchi, de Giacomo Puccini, además de interpretar temas del repertorio popular como Te quiero, dijiste, de María Grever.

La segunda parte del programa se acercó todavía más a las canciones que forman parte de la memoria musical de varias generaciones, con Por una cabeza, de Carlos Gardel; Granada, de Agustín Lara y Amor eterno, de Alberto Aguilera.

Para cerrar, las voces y los músicos unieron su talento en México lindo y Viva México, con lo que la celebración adquirió un marcado sentido mexicano.

La respuesta de los asistentes acompañó cada una de las interpretaciones y a pesar de las condiciones de calor y humedad que prevalecieron durante la noche, los feligreses permanecieron en sus lugares para disfrutar el programa.

Más que un concierto, la presentación se convirtió también en un encuentro entre la música y la comunidad, en un espacio donde las obras de Pachelbel y Mozart convivieron con la ópera italiana y las canciones que forman parte del repertorio popular mexicano.

La actividad tuvo como uno de sus momentos especiales el reconocimiento al Padre Horacio Hernández de la Torre por sus cinco décadas de vida sacerdotal, una trayectoria que ha estado vinculada a la formación de nuevas generaciones de sacerdotes y al fortalecimiento de comunidades religiosas en Mazatlán.

La celebración continuará este martes 29 de septiembre, fecha en que Hernández de la Torre cumple 50 años de ordenación sacerdotal, con una misa de acción de gracias en el Templo de San Judas Tadeo.