Vayamos a la raíz de las causas para entender mejor la complejidad que arrastramos, en ellas están los verdaderos problemas.
¿Transformación o deformación?
Para entender en pocas palabras lo que ha sucedido en México con la “4ª transformación” desde el 2018 a la fecha, dejemos que los hechos hablen por sí solos. Resulta increíble lo que hemos perdido y lo que nos hemos convertido en este lapso:
1. La seguridad y el control territorial
De: tener una violencia concentrada en el control de las rutas del tráfico de drogas hacia el extranjero y combates temporales entre carteles por los territorios.
A: Tener una economía criminal basada en la extorsión en una parte considerable del país encareciendo la canasta básica, la competencia, el transporte. Los narcotraficantes se transformaron en empresarios diversificados, y a tener un decisivo control político federal y estatal debido a sus alianzas políticas y a la enorme impunidad que atrae más violencia.
El narco usa su gran ventaja competitiva: las armas y su dinero para imponerse, corromper y extorsionar a quien les estorbe. Los indicadores de extorsión aumentaron mucho en la última década evidenciando un control territorial que suple al estado: el narco es el nuevo estado en las regiones violentas.
2. La salud publica
De: tener un Seguro Popular a pesar de sus deficiencias en infraestructura y calidad, proveía cobertura médica formal a la gente desempleada e informal.
A: un colapso institucional en el acceso a la salud. Eliminar el Seguro Popular, el fracaso del Insabi, de la “la gran farmaciota” y de la transición del IMSS-Bienestar, “dispararon la carencia por acceso a la salud de 18.8 millones a más de 44 millones de mexicanos” (Coneval/INEGI). Esto deformó la salud pública e impactó el patrimonio de las familias y provocó mortandad y epidemias.
3. Soberanía alimentaria.
De: una política enfocada a alcanzar la autosuficiencia alimentaria y apoyar la comercialización de granos básicos de los productores nacionales tecnificados, exportando maíz y granos de gran calidad.
A: convertirnos en el mayor importador de maíz del mundo, superando las importaciones de China. La eliminación de los subsidios y apoyos a la comercialización para medianos y grandes productores, la desaparición de Financiera Rural, el aumento de los insumos importados y los bajos precios, afectó, las cadenas de producción y elevó la canasta básica, muchos agricultores y en la pesca están tronados.
Además las sequías, plagas y el narco metido en los módulos de riego, compra y renta de terrenos, el control de precios, las extorsiones, sumó a hacernos dependientes a la importación del maíz, frijol y otros. Esto ha empobrecido las economías regionales agrícolas. Proveer nuestros alimentos y energía aumenta la soberanía.
4. Certeza jurídica y degradación institucional
De: ir construyendo instituciones autónomas para fortalecer la incipiente democracia como contrapesos al poder ejecutivo y de tener cierta independencia del Poder Judicial para respetar los derechos civiles y atraer inversión extranjera.
A: Una dictadura disfrazada que tiene el control de los 3 poderes. Las “deformas” al poder judicial mermaron la certeza jurídica con efectos inmediatos: perder ciertas oportunidades del nearshoring; la inversión extranjera directa de nuevas empresas se encuentra semiparalizada y ahora la Unión Europea está exigiendo una corte distinta a la SCJN debido a la pérdida de reglas claras e imparcialidad.
5. Deuda pública
De: una disciplina macroeconómica que mantenía el déficit público bajo control y una deuda pública manejable (alrededor del 45% del PIB), bajo la promesa de no endeudar al país en la 4T.
A: tener el “mayor déficit fiscal registrado en más de 3 décadas”. Sostener las dádivas para ganar votos, el “rescate” de Pemex, a la CFE, elevó la deuda pública casi al 54% del PIB a inicios del 2026, o sea, deber más de la mitad de la riqueza anual generada.
La causa raíz aquí es que se gasta más sin captar fiscalmente lo suficiente, lo que implica pedir prestado y perder soberanía, amén de no poder cumplir con necesidades urgentes como la salud, educación, los subsidios al campo para abaratar la canasta, por pagar los altos intereses de la deuda.
Las causas raíz
El problema de fondo no es un problema tanto de inseguridad, como económico, de falta de certeza jurídica, de impunidad, de equilibrio de poderes, del narcotráfico, crecimos por más de medio siglo con ellos. El problema a nuestro juicio es lo político.
Lo político ha sido “el gran coco” de México por generaciones. La toma de decisiones que beneficien la economía, el bienestar ciudadano, la gobernanza, se han supeditado por larga tradición a lo político. Sin embargo este concepto es muy ambiguo
¿A qué nos referimos?
Lo político en este régimen se ha concentrado en ganar y conservar el poder a toda costa mermando las instituciones que se lo restaban. El problema inédito es que los políticos que toman las grandes decisiones se hicieron delincuentes y cómplices del narco para ganar poder y saquear al país.
A su vez los narcos se hicieron políticos, resultando en una novedad que nos ha costado tiempo ir asimilando: la narco política. La frontera entre muchos políticos de este régimen con los narcos se ha borrado. Ya no sabemos en muchos estados quienes son quienes.
Yendo a la raíz
La política ha ido dejando de buscar el bien común, el gobierno ha perdido el monopolio de la fuerza armada, no gobierna solo, la ley ha dejado de ser la ley y la presidente no manda sola.
Le sumamos otra: la ideología socialista en quienes controlan el régimen.