Muestran Hilda Lugo, Lucía Oceguera e Irene Clouthier, tres formas de abordar el arte
CULIACÁN._ Regla de Tres es la exposición colectiva que reúne a tres mujeres sinaloenses y tres formas distintas de abordar el arte, donde la creatividad y la búsqueda identitaria se entretejen para contar historias profundamente enraizadas en la tierra natal.
Hilda Lugo, Irene Clouthier y Lucía Oceguera, tres artistas sinaloenses, toman La Casa Maquío con una colección de obras, entre cuadros, escultura e intervenciones, quienes a través de distintas técnicas, estilos, colores y formas, brindan homenaje a las etnias de México, hacen una alegoría a la abundancia, y ofrecen un diálogo con la cultura popular, la equidad de género y la realidad política.
La primera, Hilda Lugo, arquitecta de profesión con maestría en Urbanismo, construyó y ensambló esculturas de metal con retazos y materiales de desecho provenientes de maquinaria agrícola que alguna vez cavó surcos y trabajó la tierra.
Su búsqueda se centra en transformar la materia y evocar al pasado generando una conexión con el presente. El acabado final lo logra con pintura automotriz, con una intensidad cromática que evoca, casi inevitablemente, la obra escultórica de Joan Miró, no sólo por los colores, sino por el espíritu lúdico de las formas.
”Todo esto que estoy presentando hoy es producto de una investigación, luego lo conceptualizo, tratando de tomar una característica de todo lo que encuentro, es algo que me ha llenado de mucho gozo, porque lo que exhibo aquí es un homenaje a nuestras raíces, donde todo lo viejo, obsoleto de los materiales con que están hechas estas obras, cuentan una historia”, dijo.
En total son cinco obras que presenta Hilda, representando a algunas de las diferentes etnias que hay en el país, como son los Lacandones, Otomí y los Seris, en la que cada pieza exalta algo característico de su cultura, una de ellas es la rueda, que simboliza la siembra, el crecimiento y la cosecha, reflejando el ciclo continuo de la tierra.
Otra de sus piezas es la llamada Ziix Haaco, hecha de metal reciclado de piezas de maquina agrícola y pintura, como un homenaje a la relación sagrada que los Seris mantienen con el mar, fuente de vida que provee sustento y conecta a la comunidad con su espiritualidad y tradiciones.
Lucía Oceguera, artista multidisciplinaria con maestría de Pratt University en Nueva York, ha desarrollado una práctica amplia y diversa que abarca la fotografía, la instalación y las técnicas mixtas.
En esta colección, la artista presenta dos series, la primera, llamada Recuerdos del Imperio, que funciona como un mosaico visual que va más allá del registro documental, presentando espacios que de alguna manera conforman la historia visual de la ciudad y su idiosincrasia, ensamblándolos como piezas de un rompecabezas que a todos calza como culichis.
En esta serie, Lucía brinda un recorrido fotográfico por algunos lugares de Culiacán, como la pirámide de la llamada anteriormente Olydia Discoteque, el portón, el cristal palace, jardín de niños el castillito, salón diamante, entre otras que de alguna u otra manera denotaban opulencia, se presentan en la serie fotográfica de Lucía.
La otra serie se llama Merecemos Abundancia, en la que Oceguera presenta macetas, haciendo apología de la cultura de las marcas de lujocomo referencia y comentario a la cultura ‘buchona’, tan enraizada en el estado, con sarcasmo, ingenio y sentido del humor.
”Las bolsas que utilizo para la serie Merecemos Abundancia, fueron donaciones que pedí en las redes sociales, pedí basura de marca, esto con la idea de hacer un tipo de alegoría humorística a los diarios de la esposa del ex gobernador Duarte, Karime Macías, quien escribía la frase “Merecemos Abundancia”, y en cada maceta hecha de bolsas, coloco una especie de planta que dentro del Feng Shui atraén la abundancia”, detalló Oceguera.
Mientras que para algunos, estas bolsas de diseñador son consideradas preciosas, al pasar de moda o deshuso, se convierten ahora en algo que traiga vida.
En Reglas de Tres, Irene Clouthier muestra un ensamblaje de parches e imágenes en collages de técnicas mixtas que dialogan con la cultura popular, la equidad de género y la realidad política y migratoria de los Estados Unidos.
A través de esta serie titulada Yuxtaposiciones, cargadas de sentido crítico, con colorido y también mucho humor, Irene transforma la basura y la reusa superponiendo sus dos identidades: la de mexicana migrante y la de mujer que abraza con orgullo su herencia cultural.