Presentará Juan José Rodríguez ‘El inextricable caso de la banda del automóvil gris’
En ‘El inextricable caso de la banda del automóvil gris’, el escritor sinaloense Juan José Rodríguez toma uno de los episodios del México revolucionarios para novelar la historia de la primera banda de asaltantes en carro protegida por el poder, que sembró el terror en la capital del país.
Y tras varias presentaciones en Ciudad de México, Culiacán y Los Mochis, lo presentará este sábado 31, a las 11:00 horas, en La Casa del Marino, en Mazatlán.
“Es un tema que a mí me gustaba mucho. Yo recuerdo que en los años 70, 80 había una serie que daban los domingos con Ofelia Medina, mis padres la veían, eran cosas raras, pero les gustaba”, contó el escritor, vía telefónica.
“Un día entro, la están viendo y veo que están unos tipos parados frente a una pared, vestidos con diferentes ropa de la época, uno con boina, uno desvelado, otro con barba crecida, y de repente unos soldados los fusilan, Pregunté qué es eso y me dicen que es La banda del automóvil gris, y ahí me entero de esa banda criminal que durante la Revolución Mexicana de 1914 y 1915, actuó usando métodos muy modernos para la época: usaban uniformes del ejército, órdenes de cateo falsas y robaban las casas de los ricos porque estaba la ciudad en crisis y el oro y las joyas eran un valor de uso común”.
Comentó que esta fue la primera banda criminal que actuó aliada con el poder político del momento y que antes, en el porfiriato, estaban los bandidos de telúrico, los hermanos de la hoja, eran gavillas, pero había muy poca delincuencia urbana.
“Y esa banda usa técnicas modernas y aparte con un paraguas político que los protegió. En este caso del general Pablo González, que era el que tenía la Ciudad de México tomada en ese periodo”.
Esa historia estuvo rondando en su mente, pero lo que despegó la imaginación de Juan José Rodríguez fue leer un libro de un historiador en donde se enteró que entre la lista de los detenidos, en aquel entonces, había un Juan Preciado, lo que lo remontó a la novela Pedro Páramo de Juan Rulfo. Entonces se le ocurrió trazar las primeras líneas de su novela.
“Se me ocurrió la idea de que un reportero investigara el tema, como en las salas de redacción, los personajes iniciales ocurren en un periódico, que hay un jefe de información siempre en toda noticia compleja, y mi novela empieza así, cuando un reportero de Ciudad de México se pone a investigar a ese Juan Preciado y descubre que su familia revolucionaria en el pasado, estuvo involucrada con ese caso de la banda del crimen, porque muchos de ellos salieron impunes, murieron fusilados solamente los culpables materiales, pero nunca se detuvo a los jefes intelectuales y siguieron en la impunidad por muchos años”.
Pasaron varios años haciendo investigación, entre pasatiempo y misión, pedí una beca del Sistema de Creadores para trabajar y fue en los tiempos de la pandemia que aprovechó para muchos libros, ingresó a muchas bibliotecas disponibles e incluso compró el guión de la película que se hizo sobre este caso, como también muchas investigaciones y muchos libros.
“Es un tema fascinante y lo recreo un poco en la novela porque trabajé, con apoyo de historiadores, pude checar archivos, hemerotecas, información que parecía falsa y que luego es verdad... Y quizás la novela enreda al lector con eso, de encontrar datos que no esperas ver”.
“Sí hay cosas que no han sido muy estudiadas, como que posiblemente la banda del automóvil gris está ligada con la muerte de Zapata. Ya que Zapata renunció en una de sus últimas cartas públicas a la banda del automóvil gris, él pone esa palabra... Es interesante encontrar esos documentos. También debo reconocer la gran ventaja que ahora están muchas cosas digitalizadas”.
Hace tiempo Felipe Coria, un historiador del cine, comentaba que había otra película francesa llamada justamente La banda del auto gris y que se había filmado antes que esa y que es posible que los delincuentes de este caso de la vida real le hayan copiado a la película, que está basada en una en una en una historia de la vida real que ocurrió en París como una parte de anarquistas que usaban automóviles para robar, algo muy común, agregó Rodríguez.
“La policía de París usaba bicicletas y caballos solamente y de repente aparece una banda en un automóvil gris. Y quizás ellos copiaron el modus operandi. Y capaz que el automóvil no era gris, porque le copiaban a la película, como decirle Rambo a un a un tipo armado, o James Bond a una persona. Y yo investigué y bueno, están disponibles los archivos, los dos cortos del automóvil gris que sobrevivieron, tienen los archivos del cine, son de principios de siglo y hay dos cortos”.
Apasionado de la Historia, Juan José Rodríguez siempre había querido escribir sobre el tema, pero la idea le brincó cuando supo los datos de Juan Preciado.
“Se me ocurre la idea de que un periodista investigue esa información y de paso descubra que su abuelo, periodista viejo estuvo muy cerca de la banda del automóvil gris. Y hablo de esas familias que se fueron de México con los hijos a estudiar o con un puesto de gobierno y volvieron con otro patrocinio para bien y para mal, político, social y educativo”, cuenta.
“Y me puse a narrar y contar la experiencia. Justamente la historia ocurre, no lo digo muchas veces, en el año que se cumplen los 100 años en 1921, es cuando se cierra el caso”.
Este es un libro cargado de historia al que procuró darle el toque moderno, usando los datos que iban apareciendo.
“También hablo de la muerte de Madero que fue echado en dos automóviles negros. Hablo de cuando los autos que usaban los de la banda eran rentados. Los carros también de la muerte de Madero, que fueron dos, eran rentados y los asesinos no quisieron pagar las reparaciones porque el carro estaba con balas y sangre. Pancho Villa muere justamente en automóvil”.
El libro lo ha presentado en el Zócalo de la Ciudad de México, en la Feria del Libro de Culiacán y en la Feria del Libro de Los Mochos. Este sábado lo presentará en Mazatlán, en La Casa del Marino, a las 11:00 horas, con los comentarios de Luis Antonio Martínez Peña y Bernardo Lizárraga.
Este libro es parte de la trilogía sobre el mal en la Revolución. A este le seguirá uno sobre Rodolfo Fierro, el sinaloense general del fuerte que siempre se ve como el villano y el tercero sobre José Juan Tablada, el poeta provinciano introductor de la vanguardia en español y que tenía familia en Sinaloa.