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Reflexionan académicos sobre el desarrollo en Mazatlán en libro

Jorge Ibarra Martínez y Sergio Mario Arredondo presentaron el libro ‘La complejidad del desarrollo en Mazatlán’, como parte de las actividades del Festival Universitario de la Cultura de la UAS
12/05/2026 13:20

Para evitar que Mazatlán se convierta en una ciudad atrapada por la violencia, las desigualdades, la pobreza y la precariedad, es preciso crear seis agendas que reorienten su desarrollo, aseguró el académico Jorge Ibarra Martínez.

Al presentar el libro La complejidad del desarrollo en Mazatlán, del que es coordinador junto con Brianda Elena Peraza Noriega y Frambel Lizárraga Salas, el académico enumeró seis agendas fundamentales.

“La primera es consolidar las ciudades antes que seguir expandiéndolas. Mazatlán necesita pasar de una lógica centrada en crecer territorialmente hacia una etapa de consolidación urbana, este ciclo debe priorizar mantenimiento, rehabilitación de colonias, conectividad, calidad urbana para mejorar el fortalecimiento cotidiano de la ciudad”, dijo.

“Como segunda agenda, fortalecer la regulación urbana y transparencia inmobiliaria. El crecimiento inmobiliario exige instituciones más fuertes y mayor capacidad técnica para regular densidades e impactos ambientales, infraestructura y uso del suelo”.

Tercera agenda, añadió, es recuperar el equilibrio entre turismo y ciudad habitable, pues Mazatlán necesita equilibrar el dinamismo turístico con la calidad de vida de sus habitantes.

La cuarta agenda, dijo, es diversificar la economía y mejorar la calidad del empleo, pues el crecimiento reciente provino principalmente del turismo, la construcción y los servicios, sectores que generan empleos frecuentemente precarios, y se necesita diversificar su economía hacia actividades de mayor valor agregado.

La quinta agenda es construir una gobernanza urbana más participativa y de largo plazo, y la sexta iniciar una agenda real de sostenibilidad ambiental e hídrica.

En el libro, en el que participan académicos de la UAS, pone énfasis en las agendas que se requiere para encauzar su desarrollo.

En la presentación lo acompañó Sergio Mario Arredondo, quien destacó que la obra explica que el desarrollo no puede reducirse únicamente a indicadores económicos, inversión o crecimiento urbano.

“El desarrollo también tiene consecuencias sociales, culturales, ambientales e incluso emocionales sobre la vida cotidiana de quienes habitan en la ciudad”.

A lo largo de sus 13 capítulos, detalló, el libro construye una mirada interdisciplinaria para que se haga el turismo, identidad, población, violencia de género, economía, cultura y sociedad civil como parte de un mismo proceso histórico.

“El libro reconoce que Mazatlán vive un dinamismo económico importante, pero al mismo tiempo muestra que ese crecimiento también genera tensiones profundas, encarecimiento de vivienda, desplazamiento de residentes, pérdida de espacios públicos, precarización laboral, segregación urbana, impresión sobre ecosistemas y formas tradicionales de convivencia”.