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Culmina el Festival de Monólogos Teatro a Una Sola Voz

Reflexionan sobre el vínculo materno y las paternidades ausentes en el cierre del Festival de Monólogos

‘Puérpera’, del Proyecto Ataranto, de Baja California, y ‘Hoy tampoco volvió papá’, de la compañía La Siembra Teatro, se presentaron en el Teatro Socorro Astol
30/06/2026 12:44

Un Teatro Socorro Astol lleno fue testigo de una de las funciones más intensas del Festival de Monólogos Teatro a Una Sola Voz, con la presentación de Puérpera, de Proyecto Ataranto, Baja California, una propuesta escénica escrita y dirigida por Mónica Mancilla e interpretada por María Vale Nevárez.

Desde el primer instante, la puesta en escena que cerró la edición 2026 del Festival, envolvió al público en una atmósfera cargada de simbolismo. Sobre el escenario, un río se convirtió en el elemento central de la narrativa, acompañando el recorrido emocional de la protagonista y funcionando como metáfora del nacimiento, la transformación y la vida misma.

La obra abrió con un largo silencio en la que la actriz parecía suspendida sobre el agua para luego dar secuencia a contorsiones, respiraciones entrecortadas y movimientos cada vez más intensos, los dolores de un parto que la protagonista había soñado vivir de la manera más natural posible: dando a luz en el agua.

Sin embargo, la historia conduce al espectador hacia una realidad distinta. El deseo de un parto respetado se enfrenta a la necesidad de una cesárea, hecho que transforma radicalmente las expectativas de la protagonista y da paso a un proceso emocional complejo que aborda las heridas físicas y psicológicas del nacimiento.

A partir de ese momento, Puérpera explora con sensibilidad la depresión posparto, la culpa, el duelo por el parto imaginado y la dificultad de establecer un vínculo inmediato con su retoño, desmontando la idea idealizada de una maternidad perfecta para mostrar un proceso profundamente humano, lleno de contradicciones, miedos y aprendizajes.

$!María Vale Nevárez llevó a la escena con sensibilidad la depresión posparto, la culpa, el duelo por el parto imaginado.
María Vale Nevárez llevó a la escena con sensibilidad la depresión posparto, la culpa, el duelo por el parto imaginado.

La interpretación de María Vale Nevárez destacó por una entrega física y emocional extraordinaria, sosteniendo una actuación exigente que mantuvo al público completamente atento durante los 50 minutos de función. El silencio que predominó en la sala sólo era interrumpido por algunos sollozos y suspiros de sorpresa entre los asistentes, reflejo del impacto que produjo la propuesta.

Al concluir la presentación, la audiencia reconoció el trabajo de la compañía con un prolongado aplauso.

Reflexionan sobre las paternidades ausentes con “Hoy tampoco volvió papá”

Un día, antes, integrantes de la compañía La Siembra Teatro, en coordinación con el colectivo Nosotros, Ustedes y Ellos, presentaron en “Hoy tampoco volvió papá”, protagonizada por Édgar Ponce.

La obra parte de la problemática cada vez más frecuente en México de los padres ausentes, el tema de la violencia intrafamiliar y la posibilidad de romper ciclos familiares desde una mirada sensible, reflexiva y también cargada de humor.

Lucía Castillo en coordinación con el protagonista escribieron la historia de Damián, un niño de once años que sueña con convertirse en futbolista.

El monólogo, que hace uso de imágenes multimedia, aborda emociones como los sueños, las dudas, los miedos y las pesadillas de un niño que vive la ruptura familiar desde la intimidad de su casa.

Plantea además reflexiones sobre la adolescencia, la violencia intrafamiliar y el significado de la figura paterna, a través de la historia de un padre que abandonó su hogar hace tiempo, dejando a su familia con interrogantes y vacíos.

Aunque la temática aborda situaciones dolorosas y complejas, los creadores se encargaron de incorporar elementos de humor para conectar emocionalmente con el público.

En el unipersonal, el protagonista dio vida a varios personajes además de Damián, como a Santiago, su hermano menor; a Norma, la mamá; a Juan Antonio, el papá que engaña a su esposa con Carolina, la vecina; así como al Brujo, representado a través del uso de una máscara, entre otros, con escenas que por momentos se convierten en comedia.