Sin las transiciones pertinentes, estudiantes en línea seguirán apáticos y sin aprender: Jorge Gastélum en su libro Infotecnologías
¿Cómo se expresará la calidez humana entre docientes y estudiantes?, ¿cómo se evitará el abandono del alumnado ante la inequidad de medios tecnológicos? y temas como la desigualdad educativa, el aumento de la marginación y la deserción escolar son las principales preocupaciones que la Unesco plantea pese a las supuestas “bondades” que ofrecen las clases virtuales.
Por tal motivo, el doctor Jorge Gastélum Escalante propone en el nuevo libro Infotecnologías, teoría y práctica educativa en tiempos de pandemia, (en el que colabora como coordinador) información teórica solvente y datos empíricos que documentan la preocupación de la Unesco sobre esta problemática.
“Dos cosas llegaron para quedarse, el Coronavirus y la necesidad de la educación virtual y de formular un modelo en el que la mixtura no le provoque más trabajo al profesor ni más angustia al estudiante, porque se está usando el mixto y el trabajo se multiplica, aunque no está medido el aumento”.
La idea de esta investigación surgió después de asistir a un coloquio en la UNAM donde se abordó el tema.
“Habíamos realizado una investigación con el tema, era una encuesta a 21 universidades del país, sobre cómo estaba la situación de la enseñanza a distancia, encontramos que no en todas las casas hay internet y menos una computadora”.
Afirmó que los resultados arrojaron que hay más casas conectadas a Internet, pero no todas tienen computadora sino televisión.
“Alrededor del 60% de las casas tienen internet y nos pone en desventaja ante la educación a distancia. El 64% de hogares tienen internet y 69% de hogares, computadora; hay más teléfonos inteligentes están en 69% por ciento, y existe una fracción de la población que no tiene teléfonos inteligentes y por lo tanto, no se pueden conectar a internet y deja déficit”.
Afirmó que, aunque el gobierno mexicano lanzó la campaña de Educación por Tv, ya dentro de las clases a distancia o educación virtual, surgieron problemas con los muchachos.
“Alrededor de 25% no se pudieron conectar, ya sea en las cabeceras municipales o en comunidades rurales, incluso en las primeras falla también”, dijo.
“Y eso fue por el lado de la investigación cuantitativa, lo que una encuesta arrojó en una muestra muy representativa de 21 universidades de 21 estados de la República, pero también hicimos una investigación cualitativa y en este estudio se trató de observar qué pasaba en el aula virtual”.
La investigación arrojó que las principales quejas de los observadores fueron la falta de contacto con el profesor, con sus compañeros, la falta de miradas, además que la matriz de la pantalla es muy movediza, y que los jóvenes no estaban muy satisfechos con las clases a distancia.
“El 57% no están conformes con este tipo de educación y no estaban aprendiendo como se hace presencialmente; no hay participación, se vuelven apáticos, y ellos mismos lo reconocen”, explicó.
“Trabajé con un grupo de 36 observadores, de ellos nueve fueron informantes claves, y describían lo que ocurría en un grupo, con un maestro”.
El trabajo cualitativo es etnográfico, la descripción de una cultura, entonces, aseguró que este trabajo estuvo basado en la observación, registro, descripción, análisis e interpretación de las clases virtuales.
“Entrené a los informantes y me presentaron un documento de 80 cuartillas y lo convertirmos en un documento científico de 25 cuartillas con lo más sobresaliente; y la conclusión fue que el proceso educativo se enfrió, no hay calidez humana”.
El libro tiene ocho capítulos, tres son ensayos estratégicos y cinco son artículos científicos y Jorge Gastélum Escalante es el autor de dos.
En general reflexiona sobre lo que debería ser la nueva educación; todos los autores concluimos que el regreso es incierto, pero hay una necesidad de regresar manifiesta por los estudiantes.
“Hay una demanda por parte de ellos, pero el Covid no da tregua, y además ahí viene la cuarta ola; las autoridades de la OMS dice que no nos descuidemos”.
Dijo que la conclusión es que debemos volver a una universidad nueva, rediseñada, que los espacios deben ser rediseñados, aislados con separaciones, aulas para 25 personas, no más.
“Privilegiar las asignaturas prácticas sobre las teóricas, que estás últimas se trabajen en casa, y que la mixtura, la mezcla de clases, la nueva universidad debe funcionar para todos los niveles”.
En el libro los autores llegan a varias recomendaciones, una de ellas es aumentar la cobertura de internet que el gobierno había prometido, pero no lo ha cumplido.
“Nos hace falta (mayor cobertura de internet) porque las dos cosas llegaron para quedarse, el Coronavirus y la necesidad de la educación virtual y de formular un modelo en el que la mixtura no le provoque más trabajo al profesor ni más angustia al estudiante, porque se está usando el mixto y el trabajo se multiplica, aunque no está medido el aumento”, explicó.
“Los que están en línea se mueven, no los ves, apagan su cámara, no saben qué están haciendo además los vuelve apáticos; hay que volver a clases pero eso significa más infraestructura, protocolos más cuidados, hay mucha tarea por hacer”.
Este martes 30 es la presentación virtual
La presentación del libro Infotecnologías, teoría y práctica educativa en tiempos de pandemia será moderado por los doctores Jorge Gastélum Escalante, Juan Carlos Yáñez Velazco, en compañía de autoridades de la Unesco como los doctores Ana Lúcia Gazzola, Telémaco Talavera Siles y Axel Didriksson Takayanagui.