‘Valerio y el espíritu que lo libera’ cautiva y conmueve al público
Ante una audiencia diversa y con una notable presencia infantil, la compañía ecuatoriana Árbol de Naranjas Danza, Frente de Danza Independiente conquistó el escenario del Teatro Ángela Peralta con la puesta en escena “Valerio y el espíritu que lo libera”.
La obra, presentada en el Festival Internacional de Danza José Limón, fue recibida como una experiencia conmovedora, dramática y profundamente emotiva.
Bajo la dirección e interpretación de Ekaterina Ignatova y Terry Araujo, la función se distinguió por ser una “fábula danzada” que transportó al público a los límites del imaginario mediante una atmósfera sonora envolvente.
La propuesta fusionó con maestría el teatro corporal, la dramaturgia y la danza contemporánea, transitando por un juego escénico que osciló entre lo sarcástico, lo trágico y lo estéticamente bello.
La narrativa se centró en la figura de Valerio (interpretado por Terry Araujo), un restaurador de juguetes que, mientras espera un transporte al borde de la carretera, se sumerge en un viaje introspectivo.
A través del movimiento, fragmentos de su vida acuden a la memoria; imágenes que van y vienen en un intento por ahuyentar la soledad y recuperar la pureza original. En este tránsito, el encuentro con el “espíritu del tiempo” le revela la fragilidad de la existencia y el inevitable paso de los años.
Los asistentes apreciaron una propuesta coreográfica arriesgada e inquietante que invitó a una reflexión profunda sobre la alteridad y la intersubjetividad.
Al situar la enunciación desde la periferia —dando voz a seres olvidados, excluidos, ancianos y mujeres—, la obra logró una conexión humana universal que culminó en una prolongada ovación para los artistas ecuatorianos.