|
Proyecto ambiental

Adquiere Leonardo DiCaprio una isla, para rescatar un ecosistema afectado

La isla tuvo un precio de 1.75 millones de dólares y la intención del actor es recuperar un ecosistema afectado por actividades humanas y crear un espacio dedicado a la protección de distintas especies
11/09/2026 15:05

Leonardo DiCaprio convirtió una propiedad privada en un proyecto enfocado en la conservación ambiental. El actor adquirió una isla de 42 hectáreas con la intención de recuperar un ecosistema afectado por actividades humanas y crear un espacio dedicado a la protección de distintas especies.

Según información de TN, DiCaprio compró en 2005, junto con el empresario Jeff Gram, Blackadore Caye, una isla deshabitada ubicada frente a Belice. La operación tuvo un costo de 1.75 millones de dólares, equivalentes a alrededor de 29.5 millones de pesos mexicanos.

Cuando el actor conoció el lugar quedó impresionado por sus características naturales, pero el territorio también presentaba distintos problemas ambientales, señala elimparcial.com

Entre las principales afectaciones se encontraban la sobrepesca, la erosión de la costa y la pérdida de manglares, elementos fundamentales para mantener el equilibrio de los ecosistemas marinos.

Los manglares ayudan a disminuir la erosión y almacenan carbono. También funcionan como refugio y zona de reproducción para peces, crustáceos y otras especies.

Una década después de adquirir la isla, en 2015, DiCaprio presentó el proyecto Blackadore Caye, a Restorative Island, una propuesta que buscaba combinar conservación ambiental con un desarrollo turístico sustentable.

El plan contemplaba construir un complejo con criterios de bajo impacto ambiental, utilizar energías renovables, reducir los residuos y limitar el uso de contaminantes.

La propuesta también planteaba que las construcciones ocuparan solamente una parte reducida de la superficie de la isla, mientras el resto del territorio sería destinado a la recuperación del ecosistema.

Uno de los objetivos del proyecto era favorecer la recuperación de las condiciones naturales necesarias para distintas especies marinas. Entre ellas se encuentran los manatíes, animales que dependen de ecosistemas acuáticos saludables y de la disponibilidad de vegetación para alimentarse.

El desarrollo del complejo enfrentó retrasos y cuestionamientos relacionados con el posible impacto de las obras sobre los manglares, el fondo marino y las zonas utilizadas para la pesca.

La apertura originalmente estaba prevista para 2018, pero el proyecto no se concretó en ese plazo. La iniciativa de DiCaprio quedó así vinculada a un modelo que busca combinar turismo y conservación, aunque su desarrollo ha estado marcado por las dificultades para intervenir un ecosistema natural sin generar nuevas afectaciones.