Firman Tilda Swinton y Fernando Eimbcke, carta contra destitución de directora de la Berlinale
Tras las controversias políticas en las que se vio envuelto el Festival Internacional de Cine de Berlín, el gobierno alemán convocó una junta extraordinaria con los directivos del evento para discutir la “dirección futura” de la Berlinale.
En particular, el puesto de su directora actual, Tricia Tuttle, se encuentra en riesgo después de que esta edición del festival estuviera marcada por críticas relacionadas con la falta de posicionamientos claros en torno a la situación en Gaza, expresadas en una carta abierta firmada por más de 80 figuras del cine.
A raíz de estos hechos, comenzó a circular una nueva carta abierta en la que diversas figuras de la industria cinematográfica expresan su apoyo a la directora frente a la posibilidad de su destitución, señala quien.com
El documento ya acumula más de mil 700 firmas verificadas de nombres como Tilda Swinton o Fernando Eimbcke, quienes defienden la naturaleza del festival como un espacio de diálogo y libertad artística.
“Defendemos la Berlinale por lo que es fundamentalmente: un espacio de intercambio”, inicia la carta abierta que expresa preocupación por la posible destitución de Tricia Tuttle y por lo que consideran una tergiversación del espíritu del festival. La Berlinale es más que una alfombra roja o una serie de titulares. Es un espacio donde se cruzan perspectivas, se cuestionan narrativas y se visibilizan las tensiones sociales. Aquí es donde se desarrolla el discurso, en el corazón mismo del cine”.
En el texto también se abordan las críticas dirigidas a Tuttle tras la entrega del premio GWFF a Mejor Ópera Prima a la película Chronicles from the Siege.
El director palestino Abdallah Al-Katib aprovechó el espacio para hablar sobre la situación en Gaza y acusar al gobierno alemán de ser cómplices del genocidio de Israel.
La carta también recuerda la naturaleza política que siempre ha tenido la Berlinale, no desde el partidismo, sino desde lo socialmente comprometida que está. Asimismo, se habla sobre el cine como una herramienta para alzar la voz. “El cine hace visibles los conflictos, abre perspectivas y hace tangibles las experiencias de injusticia y violencia”.
Los firmantes finalmente defienden la importancia de preservar espacios que permitan el desacuerdo y el debate, tanto para proteger la independencia de las instituciones culturales como la libertad creativa y democrática.