U2 regresó a México, pero esta vez no para llenar el Estadio Azteca (hoy Banorte), sino para convertir las calles del Centro Histórico en el escenario de su próximo video musical.
Fieles a su romance eterno con el público mexicano, Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. decidieron que la energía de la CDMX era el ingrediente que le faltaba a su nuevo material. Pero lo más épico no fue solo verlos, sino que decenas de fans mexicanos fueron los invitados de honor para aparecer a cuadro.
Todo comenzó hace unos días con un correo electrónico que hizo que a más de uno le saltara el corazón.
El sitio oficial u2.com envió una invitación privada a sus suscriptores mexicanos con una misión clara: ser extras en la nueva producción de la banda.
Las reglas del juego para participar: El “secretismo”, la ubicación exacta se manejó bajo llave y solo se reveló a quienes completaron un formulario antes del pasado viernes 8 de mayo.
El perfil: Solo mayores de 18 años, con disposición para estar de pie y aguantar el ritmo de una filmación al aire libre bajo el sol (o la lluvia) de la capital.
La cita fue este martes 12 de mayo, en un bloque que arrancó a las 14:00 y podría durar hasta las 20:00 horas.
Aunque los detalles del sencillo siguen bajo siete llaves, ver a U2 en el Centro Histórico no es poca cosa. La arquitectura colonial, el caos vibrante y la pasión de los fans locales son elementos que la banda siempre ha valorado.
Los afortunados seleccionados recibieron la notificación el pasado domingo, y desde temprano este martes se les vio llegar a las inmediaciones del centro, listos para “participar en la diversión”, como decía el correo oficial. La filmación se realizó completamente en exteriores, integrando la vida cotidiana de la ciudad con la estética visual de la banda.
El romance U2 x México
No es la primera vez que U2 nos demuestra su amor. Desde aquel icónico video de “PopMart” hasta sus visitas humanitarias, la banda siempre ha sentido una conexión especial con la CDMX.
Filmar aquí en 2026 es un recordatorio de que, para los irlandeses, México no es solo una parada en el tour, sino una fuente de inspiración constante.