"Algo Maz"
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Cuando teníamos entre 8 y 10 años, nos llamó mucho la atención un billete que veíamos por primera vez y nuestra mamá sacó de su bolso: uno de 100 pesos con la escultura de Chac Mool impresa en tonos liláceos. Se nos hizo una cantidad inconmensurable reunida en un solo trozo de papel moneda, pues entonces nos daban un peso para ir a la primaria, o sea, 0.001 centavos de hoy y nos alcanzaba para una rebanada de jícama con chamoy, un raspado y una bolsa de frituras. En 1993, con la llegada de los nuevos pesos, se le restaron tres ceros a los precios, pues se decía que de no hacerse así, no habría espacio en las sumadoras o calculadoras para tantos dígitos al momento de sacar las cuentas. Todo esto era el preludio de una inflación, que hizo sentir todo su rigor cuando Carlos Salinas de Gortari dejó la presidencia al año siguiente, pues no podemos decir que dejó el poder; se “rumora” que lo sigue ejerciendo tras bambalinas. La semana pasada, las redes sociales se vieron inundadas por memes sobre el nuevo billete de 500 pesos, con el rostro de Benito Juárez impreso y, a la vez, el Banco de México anuncia un nuevo billete de 2 mil pesos y nosotros con cara de “what?!”. Si nunca hemos tenido en nuestro poder uno de mil pesos, y eso que en abril se cumplieron 10 años que entraron en circulación; uno de 2 mil, ¡menos! Si desde abril de 2008 hasta julio de este año, la inflación acumulada ha sido de un 51 por ciento, de acuerdo con El Financiero, entonces, si se emite el billete de 2 mil, es un indicador de que la economía anda muy mal, aunque el Gobierno actual presuma lo contrario. Para pagar con uno de 500, hay problema porque lo revisan más que a un mexicano al cruzar la frontera con Estados Unidos, y los de mil, en lo personal, raras veces los hemos visto porque ha sido difícil introducirlo y distribuirlo, ni en los cajeros automáticos nos ha tocado uno; con el de 2 mil, pues más complicado será hacer transacciones en consumos a menudeo, como en supermercados, restaurantes o en pagos de otros productos y servicios. Un billete de alta denominación no significa buenas finanzas de un país, al contrario, es el resultado de inflaciones acumuladas y quizás por venir. Desde que recordamos, en Estados Unidos, los billetes son de uno, cinco, 10, 20, 50 y 100 dólares, incluso, no hay mucho cambio en su diseño, solo algunas modificaciones en su tipografía. El de dos dólares es rarísimo y, por lo mismo, cuando llega alguien a tenerlo, lo guarda para “buena suerte”. Los billetes de 100 dólares no circulan mucho, denotando que la tasa inflacionaria no es tan alta, aunque sí se registra cierta inflación. Distribuir un billete de alta denominación se debe a la pérdida del poder adquisitivo de la moneda; incluso va en contra de la tendencia de los países desarrollados de ya no emitir billetes de ese tipo, pero bueno, de hacerse el de 2 mil pesos, Banxico anunció que estaría ilustrado con las imágenes de los escritores Octavio Paz y Rosario Castellanos; al reverso, el paisaje agavero y antiguas instalaciones industriales de tequila, como para hacernos creer cuentos y embriagarnos ante la triste realidad financiera en que vivimos, que el dinero no alcanza y se anticipa un futuro económico más incierto.
Lo que sí es cierto es que un trío de cumpleañero estuvo muy felicitado, precisamente en estos tres días anteriores, Lorena Carrillo de Sánchez y sus dos hijos, José Fernando y Óscar. Ella los festejó este lunes 3; José Fernando cumplió años, un día antes, el 2, mientras Óscar estuvo felicitado ayer 4 por la misma razón, solo falta que Ana Paula, la primogénita de Óscar y Eloísa Coppel Gómez Rubio, se adelante y nazca en estos días, aunque está considerada para fines de este mes o principios de octubre. ¡Felicidades a la familia!
Nuestras felicitaciones y admiración va para otra tríada, pero de artistas del maquillaje mazatlecas: Saray Maviri, Libia Zulema Farriols y Sheila Urías, que este sábado vuelan a Ciudad de México y, al día siguiente, a Nueva York, para estar a todo vapor el lunes, trabajando en Fashion Week de esa ciudad, que se realizará hasta el 14 de septiembre. Este evento es uno de los escenarios más importantes de la moda mundial. Ellas estarán maquillando a las modelos que desfilarán sobre la pasarela en esos días, luciendo diseños de importantes diseñadores latinoamericanos de prestigio global, así como el arte de estas tres talentosas porteñas. ¡Enhorabuena y a vivir la experiencia!
Lo que ya se está viviendo en el puerto es el Festival Cultural Mazatlán 2018, que por cambios de administración del Municipio, se realizará este mes hasta el 31 de octubre, con un atractivo programa, por lo que este viernes 7, se presentará el espectáculo Voces del arte, con la participación de cantantes que han surgido bajo la tutela de los maestros Martha Félix, Enrique Patrón de Rueda y Antonio González. Este es un evento para celebrar la importancia de la ópera en el puerto. Los cantantes estarán dirigidos por el maestro Patrón de Rueda, mientras la Camerata Mazatlán, por el maestro Pércival Álvarez. La cita es a las ocho de la noche, en el Teatro Ángela Peralta y los boletos van de 150 a 300 pesos.
Y los 500 pesos, que el último viernes de cada mes rifa el Comité de Damas Voluntarias del Hospital General, presidido por Julieta Montoya de Hemke, los ganó Velia de Garza, con el boleto 458. Lo recaudado se destina a gastos del albergue para familiares de pacientes de escasos recursos, en el terreno del hospital, así como para apoyarlo mismo en ciertas necesidades.
Una necesidad vital es la de alimentarse y para apoyar a la institución que se encarga de llevar comida nutritiva y enseñar a sus beneficiarios a cocinar saludable, el Banco de Alimentos de Mazatlán, se está realizando un redondeo en las tiendas Soriana, que arrancó este sábado y permanecerá hasta el 31 de octubre. Entre todos, podemos ayudar al banco a sacar adelante sus programas, que benefician a miles de personas de escasos recursos en un aspecto tan elemental de la vida humana: la nutrición. ¡Vamos alimentando sonrisas!
Hoy, incontables sonrisas llenarán el rostro de Jazmín Miñón de Rousse porque se encuentra celebrando su cumpleaños, el primero como esposa de Miguel Francisco Rousse Acosta, por lo que estamos seguros de que sus familiares y numerosas amistades ya le comparten sus buenos deseos.
Con lo mejor del trabajo fotográfico de Alejandro Fuentevilla, se inaugurará mañana la exposición que albergará el Aeropuerto Internacional de Mazatlán, Rafael Buelna, a las once de la mañana. El espacio ya está designado como galería para mostrar, a los viajeros, el arte que se produce en Sinaloa y esa exhibición es más que adecuada, pues Alejandro es un apasionado en capturar, con su cámara, imágenes de surfistas y paisajes marinos, por lo que sus fotos “vestirán” al lugar atinadamente.
Un lugar que también se “vestirá”, pero con los nuevos uniformes del equipo de beisbol de casa, Venados, es Galerías Mazatlán, donde se presentarán los diseños que los jugadores portarán en la temporada 2018-2019 de la Liga Mexicana del Pacífico. El evento es el domingo 9, a partir de las seis de la tarde y es completamente familiar, con lo cual se empezarán a sentir los aires beisboleros en el puerto.
El aire en Mazatlán es el que se llena de ruido en fin de semana en los lugares a donde la gente sale. Lo decimos porque este sábado presenciamos una guerra campal entre dos grupos que tocaban en establecimientos, que están frente a frente en una misma placita comercial en pleno corazón de la Zona Dorada. Nosotros estábamos en un bar en el que amenizaba un grupo de cierto renombre local, mientras al otro extremo del estacionamiento de la plaza, tocaba otro grupo para ambientar un restaurante de alitas. Nuestros acompañantes, más jóvenes que nosotros, también se sintieron entre dos fuegos. Cuando descansaban, se ponía música grabada en las bocinas, y si el del lugar de las alitas tocaba, a la música grabada le subían el volumen que lograba “enmudecerlo” y sus cantantes solo parecían mover la boca, a pesar de los micrófonos y la relativa cercanía. Si a esto agregamos que pasaban pulmonías y aurigas, que son verdaderas rocolas-pistas de baile estruendosas sobre ruedas, según para complacer a sus usuarios, ya se imaginará el caos auditivo al que estábamos siendo sometidos. Cuando ambas bandas se “callaban”, nuestros oídos tenían un breve lapso de descanso. Parece que el patasalada ha confundido el ser alegre con ser ruidoso e ignora que los altos decibeles son contaminación también, especialmente cuando uno sale con amigos, generalmente para platicar, y sí, está bien tener música de fondo, pero no con la sensación de que el amplificador está a todo volumen junto a uno.