Apagones y Variaciones: El Riesgo Silencioso en Negocios y Hogares en México
La nueva realidad energética del Noroeste
En el vasto y dinámico paisaje del noroeste de México, donde el desierto se encuentra con el mar y la industria agrícola e industrial impulsa gran parte de la economía nacional, un “enemigo invisible” amenaza la continuidad del progreso y la tranquilidad de los hogares.
La electricidad es el sistema nervioso de nuestra sociedad moderna. Desde la conservación de alimentos en un restaurante de Mazatlán hasta la operación de maquinaria de precisión en una planta manufacturera de Hermosillo, la dependencia es absoluta. Sin embargo, la infraestructura enfrenta desafíos sin precedentes en la gestión de infraestructura tecnológica crítica en entornos de alta demanda.
Parte I: Anatomía de la falla eléctrica
Para combatir un riesgo, primero es necesario comprenderlo con precisión. En el lenguaje cotidiano, solemos agrupar cualquier problema con la luz bajo el término “apagón”, pero la realidad técnica es mucho más matizada.
El apagón total (Blackout)
El apagón, o interrupción de suministro, es la pérdida total de voltaje en los conductores de alimentación.
Duración y alcance:
La duración de un apagón es una variable crítica que determina el nivel de daño. Según los estándares internacionales y la experiencia reciente en México, estos pueden clasificarse en:
●Transitorios: Duran segundos o minutos. A menudo son causados por la operación de recierres automáticos en la red de distribución para despejar fallas temporales.
●Sostenidos: Duran desde una hora hasta varios días. Estos son indicativos de daño físico a la infraestructura (postes caídos, transformadores explotados) o fallas en la generación.
Variaciones de voltaje: El enemigo silencioso
Más insidiosas que el apagón son las variaciones de voltaje. En estos escenarios, el suministro no se corta, pero la “calidad” de la electricidad se degrada, entregando niveles de energía fuera de los rangos de tolerancia de los equipos.
Picos y Sobretensiones (Surges)
Una sobretensión es un incremento repentino y de muy corta duración en el voltaje. En una red doméstica estándar de 127 voltios, un pico puede alcanzar cientos o miles de voltios en microsegundos.
●Causa común: Rayos cercanos, conmutación de grandes cargas en la red (cuando regresa la luz después de un apagón), o fallas en el neutro de la instalación.
●Efecto: Es destructivo e inmediato. Quema los varistores, funde pistas en tarjetas electrónicas y destruye fuentes de poder. Es la causa principal de que televisores y computadoras “mueran” tras una tormenta.
Bajones de voltaje (Brownouts)
Contrario al pico, el brownout es una caída sostenida del nivel de voltaje. En lugar de recibir 127V, el hogar recibe 90V o 100V.
●Fenómeno de verano: Es extremadamente común en Sonora y Sinaloa durante las olas de calor. Cuando miles de aires acondicionados arrancan simultáneamente, la demanda de corriente es tan alta que el voltaje en la red de distribución cae.
●El peligro para los motores: Los equipos resistivos (como un foco incandescente) simplemente alumbran menos. Pero los equipos inductivos (motores de refrigeradores, minisplits, bombas de agua) sufren terriblemente.
Ruido eléctrico y distorsión armónica
En la era moderna, la red eléctrica ya no transporta una onda senoidal pura. La proliferación de electrónica de potencia (inverters, luces LED, cargadores de celular) inyecta “basura” o ruido en la red.
●Impacto: Este ruido puede no quemar un equipo de inmediato, pero provoca un funcionamiento errático: pantallas que parpadean, equipos de audio con zumbidos, o sistemas de automatización industrial que se desprograman sin razón aparente.
Parte II: Causas de la inestabilidad eléctrica en México
Para abordar el problema, es vital entender qué lo provoca. El análisis de las fuentes oficiales y reportes técnicos nos permite categorizar las causas en factores naturales, estructurales y humanos.
El clima extremo: El monzón y el calor
El clima es el arquitecto principal de las fallas en el noroeste.
●Tormentas y rayos: Las tormentas de verano en la región son violentas. Los vientos derriban árboles y hasta pueden fracturar postes de concreto. Los rayos buscan el camino de menor resistencia a tierra, y a menudo ese camino es a través de las líneas de distribución, inyectando sobretensiones masivas.
●Calor y demanda: La relación entre temperatura y electricidad es directa. En Hermosillo o Culiacán, temperaturas de 45°C obligan a que los equipos de climatización operen al 100% de su capacidad las 24 horas. Esto estresa los transformadores de distribución, que también están expuestos al sol y al calor ambiental.
Infraestructura y mantenimiento
La red eléctrica es un organismo vivo que requiere cuidado constante.
●Vegetación: La falta de poda es una causa recurrente citada por empresas como Edison y CFE. En temporada de lluvias, el crecimiento rápido de ramas pone en jaque las líneas aéreas.
●Obsolescencia: En muchas colonias antiguas de ciudades como Mazatlán o Ciudad Obregón, la infraestructura fue diseñada hace décadas para una carga mucho menor. Hoy, con múltiples TVs, ac por habitación y autos eléctricos, los transformadores locales operan en sobrecarga.
Factores externos y humanos
●Fauna: Ardillas, aves e iguanas a menudo causan cortocircuitos al usar los transformadores como refugio o puente, un problema persistente en zonas semi-urbanas.
●Accidentes viales: El choque de vehículos contra postes es una causa frecuente de apagones localizados y peligrosos.
●Globos metálicos: Un dato curioso pero real es el riesgo de los globos de helio metalizados. Al soltarse y tocar las líneas, su superficie conductora crea arcos eléctricos inmediatos, causando explosiones y apagones.
Parte III: Foco regional - La crisis en Sonora y Sinaloa
La situación en el noroeste de México merece un capítulo aparte. Esta región se ha convertido en el “punto caliente” de la discusión energética nacional debido a la combinación de su clima hostil y su dinamismo económico.
Sonora: Récords de consumo y quejas
Sonora ha vivido veranos particularmente difíciles en 2024 y 2025. Los datos de transparencia son reveladores:
●Explosión de quejas: Entre 2023 y 2024, las quejas oficiales ante CFE por fallas eléctricas aumentaron un 30%. Cajeme, un centro agrícola e industrial clave, vio sus reportes casi duplicarse.
●La realidad del usuario: Organizaciones civiles como la Unión de Usuarios de Hermosillo han denunciado que las cifras oficiales se quedan cortas. Describen situaciones donde colonias enteras pasan “noches sin luz” a 40°C, una situación que trasciende la incomodidad para convertirse en un riesgo de salud pública.
●Respuesta institucional: Ante la presión, CFE inauguró en diciembre de 2025 la subestación “El Llano” en Santa Ana. Esta obra, con un transformador de 20 MVA, busca aliviar la carga en una zona de crecimiento, pero los expertos advierten que una sola subestación no resuelve el rezago de distribución en las ciudades grandes.
Sinaloa: Lluvias que apagan la luz
En Sinaloa, la paradoja es que la lluvia, tan necesaria para la agricultura, se ha convertido en el verdugo del servicio eléctrico.
●Vulnerabilidad ante el agua: Apenas inician las primeras precipitaciones de la temporada, ciudades como Culiacán, Mazatlán y Navolato reportan apagones masivos.
●Impacto industrial en Mazatlán: La Canacintra en Mazatlán ha levantado la voz. El puerto, que vive un auge inmobiliario y turístico, sufre paros en su zona industrial debido a la mala calidad de la energía, afectando equipos de refrigeración en procesadoras de camarón y atún.
Parte IV: El costo económico
Para los negocios, la energía no es un commodity, es la base de la rentabilidad. Cuando la luz falla, la caja registradora deja de sonar, pero los gastos fijos continúan.
Hotelería y turismo: Millones en juego
El sector turístico, motor de economías como Mazatlán, San Carlos y Puerto Peñasco, es extremadamente sensible.
●La cifra del miedo: Estudios de 2025 indican que un apagón en un complejo hotelero grande puede generar pérdidas de hasta 3 millones de pesos por hora.
Restaurantes: La cadena de frío
Para el sector gastronómico, famoso en el noroeste, el riesgo es biológico y financiero.
●La regla de las 4 horas: Un refrigerador industrial cerrado mantiene la temperatura segura por unas 4 horas. Pasado este tiempo, bacterias como la Salmonella comienzan a proliferar. Ante la duda, el restaurante debe desechar el inventario: mariscos, carnes, lácteos.
●Equipos dañados: Los compresores de los cuartos fríos son víctimas frecuentes de los “bajones” de luz al intentar re-arrancar bajo voltaje inestable.
Industria y manufactura
En el contexto del nearshoring, México recibe fábricas que requieren alta precisión.
●Paros de Línea: En la industria automotriz o aeroespacial (fuertes en Sonora), un micro-corte de milisegundos puede desincronizar robots y PLCs.
Más de 335,000 usuarios industriales reportaron afectaciones en 2025.
Parte V: El impacto en el hogar y la vida diaria
Más allá de los números empresariales, los apagones golpean el núcleo de la vida familiar. En una sociedad digitalizada, la falta de luz desconecta a las personas del trabajo, la escuela y el entretenimiento, pero en climas extremos, también las desconecta de la salud.
Salud y seguridad térmica
En el noroeste, el aire acondicionado es un dispositivo médico preventivo.
●Golpe de calor: Durante los apagones de verano, la temperatura interior de las viviendas de concreto puede subir rápidamente a niveles peligrosos (>35°C), poniendo en riesgo la vida de bebés y adultos mayores.
●Electro-dependientes: Pacientes que requieren concentradores de oxígeno o refrigeración para insulina viven con la angustia constante de un corte prolongado.
El patrimonio familiar en riesgo
Los electrodomésticos representan una inversión significativa para las familias mexicanas.
●La tecnología Inverter: Los aires acondicionados modernos “Inverter” son maravillas de la eficiencia, pero sus tarjetas electrónicas son mucho más sensibles a las variaciones de voltaje que los viejos equipos de ventana.
●La “Quema” de aparatos: Es la queja número uno ante Profeco y CFE. Refrigeradores, lavadoras y Smart TVs son las víctimas más comunes. La pérdida de estos bienes desestabiliza la economía familiar, obligando a gastos imprevistos o endeudamiento.
Parte VI: Guía de protección y prevención
Dado que no podemos controlar el clima ni la infraestructura de CFE, la responsabilidad de proteger nuestros bienes recae en nosotros. Aquí presentamos una guía de compra y estrategia basada en recomendaciones de Profeco y expertos en energía.
Diferencias Clave: ¿Regulador, Supresor o No-Break?
Confundir estos dispositivos es el error más común.
1. Supresor de Picos (Surge Protector):
Qué hace: “Corta” los voltajes excesivamente altos (como un rayo lejano).
Uso: Es la regleta multicontacto barata. Protege muy poco contra variaciones constantes. Es la defensa mínima.
2. Regulador de Voltaje (AVR):
Qué hace: Mantiene el voltaje estable. Si la red manda 90V, el regulador lo sube a 110V. Si manda 140V, lo baja a 120V.
Uso: Esencial para línea blanca (refrigeradores, lavadoras, microondas) y pantallas. Según Profeco, marcas como Koblenz, Vica y complet suelen tener buen desempeño. Busca que tengan la etiqueta NOM.
3. No-Break (UPS - Sistema de Alimentación Ininterrumpida):
Qué hace: Todo lo anterior + tiene una batería de respaldo.
Uso: Computadoras, Módems de Internet, Consolas de Videojuego. Te da tiempo (15-45 minutos) para guardar tu trabajo y apagar correctamente el equipo cuando se va la luz. No se recomienda para refrigeradores (las baterías no soportan el arranque del motor).
Estrategias para negocios
●Plantas de emergencia: Para restaurantes y hoteles, ya no es un lujo. Una planta a gas o diésel que arranque automáticamente (Transferencia Automática) puede salvar el inventario y la venta de la noche.
●Sistemas de baterías (Energy Storage): La nueva tendencia. Empresas como Quartux ofrecen baterías de litio industriales. No solo protegen contra apagones, sino que guardan energía barata en la madrugada para usarla en “horario punta”, reduciendo el recibo de luz.
Parte VII: Mirando al futuro - ¿Habrá solución?
El panorama energético de México está en una encrucijada. La demanda seguirá creciendo. Hacia 2030, se espera que el consumo eléctrico aumente significativamente debido a la electrificación del transporte y la industria.
●Inversiones prometidas: El gobierno federal y CFE, a través del PRODESEN, han delineado planes para reforzar la Red Nacional de Transmisión. Proyectos como la planta solar de Puerto Peñasco (Plan Sonora) son pasos hacia una mayor generación regional, reduciendo la dependencia de traer energía desde lejos.
●El rol de la tecnología: La implementación de “Redes Inteligentes” (Smart Grids) permitirá a CFE detectar fallas y aislar sectores automáticamente, reduciendo la duración de los apagones.
●Autonomía energética: La tendencia más clara es la generación distribuida. Cada vez más hogares y negocios en el norte instalan paneles solares no solo para ahorrar, sino para tener cierta independencia (especialmente si se combinan con baterías).