Economía de México se contrae menos de lo previsto en primer trimestre; inflación anual cede a 4.11%
La economía de México registró una contracción del 0.6 por ciento en el primer trimestre de 2026 respecto al periodo octubre-diciembre de 2025, según cifras desestacionalizadas publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
El resultado representó una mejoría frente a la estimación preliminar de finales de abril, cuando el organismo había proyectado una caída del 0.8 por ciento.
El ajuste a la baja en la magnitud de la contracción se explicó principalmente por lecturas menos negativas en los sectores de servicios e industria.
Las actividades terciarias retrocedieron 0.4 por ciento, frente al descenso de 0.6 por ciento calculado en la lectura oportuna, mientras que las actividades secundarias bajaron 1.0 por ciento, contra la caída de 1.1 por ciento reportada previamente.
En contraste, el sector primario mostró un desempeño más débil al estimado en un principio, con una contracción de 1.7 por ciento en el trimestre, superior a la baja de 1.4 por ciento registrada en el cálculo inicial.
A tasa interanual, el PIB creció 0.4 por ciento en cifras originales, ligeramente por encima del avance de 0.1 por ciento que el Inegi había proyectado a finales de abril. México se mantiene como la segunda mayor economía de América Latina.
En el frente de precios, el Índice Nacional de Precios al Consumidor también ofreció señales de moderación.
En la primera quincena de mayo de 2026, el INPC se ubicó en un nivel de 145.622, lo que representó una disminución de 0.16 por ciento respecto a la quincena anterior.
Con ese resultado, la inflación general anual se situó en 4.11 por ciento, por debajo del 4.22 por ciento registrado en el mismo periodo de 2025, cuando la variación quincenal había sido de 0.09 por ciento.
El índice de precios subyacente, que excluye bienes y servicios con alta volatilidad o cuyos precios no responden a condiciones de mercado, incrementó 0.13% a tasa quincenal.
Al interior de ese componente, los precios de las mercancías subieron 0.09 por ciento y los de servicios avanzaron 0.17 por ciento.
La convergencia de ambos indicadores dibuja un panorama económico de inicio de año marcado por la desaceleración productiva y una inflación que, si bien se mantiene por encima del objetivo del Banco de México, muestra una tendencia a la moderación respecto al año previo.