"La gran aventura de La Vaca Lupe"
Cuando Roberto Osuna abrió las puertas del restaurante campirano La Vaca Lupe dijeron que estaba loco, hoy cumple tres años de una aventura que crece todos los días para ofrecer nuevos atractivos.

“Lo que me hace más feliz es que la visión de La Vaca Lupe se cumplió: recibir a las familias en familia”, asegura Roberto Osuna, mejor conocido como “El Zeuss”.
Convertido en un espacio para toda la familia, La Vaca Lupe cumple tres años y lo celebra ofreciendo sus nuevos atractivos: La Ciudad de los Conejos y su propia tirolesa, donde se puede viajar por los aires entre el follaje de árboles centenarios.

Ubicado antes de llegar a La Noria, La Vaca Lupe ofrece todo lo que se pueda desear para pasar un día inolvidable junto a la familia, en un ambiente campirano y en contacto con la naturaleza, a solo 20 minutos de Mazatlán.
“El estilo campirano se ha mantenido y no va a cambiar”, asegura Osuna.

La comida es totalmente campirana, la carne se asa en el alambre, el queso, las tortillas y las empanadas son de la zona, y la cocina está dirigida por cocineras del pueblo, para resguardar el sabor de una región.
“Aquí no hay chefs, aquí hay cocineras del pueblo, de La Noria”, dice el empresario restaurantero.

Aquí todo se hace con calma y mientras los niños pueden explorar la granja de animales, los jóvenes pueden andar a caballo o en razer, los adultos pueden hacer largas caminatas o descansar bajo los árboles, mientras les preparan una comida que no olvidarán.
“Nada está preparado, todo es despacito”.
La Vaca Lupe está de fiesta, cumple sus primeros tres años y se renueva para ofrecer nuevos atractivos para que toda la familia pueda disfrutar de un gran paseo.
Sabor y diversión
La Vaca Lupe nació para ofrecer el sabor del rancho, si se llega temprano se pueden pedir huevos al gusto, chicharrones a la mexicana, lengua ranchera o machaca frita, birria o bistec ranchero, claro, con café de olla endulzado con piloncillo.

Si le gusta lo dulce, una de las especialidades de la casa son los panquequis, pero también hay tamal de elote y chilaquiles de varias formas.
Y si se llega a la hora de la comida la especialidad es la carne asada a la varilla o en tiras, pero también hay quesadillas, pollo y pescado, guacamole y queso fundido.
Si eres muy mazatleco y extrañas los mariscos enmedio del rancho, La Vaca Lupe ofrece camarones rancheros, un ceviche o un aguachile.
Y para los postres hay unas empanadas de calabaza de la región, dulce de leche quemada y jamoncillos, y la recomendada agua de pepino con yerbabuena, una delicia.

Eso sí, aquí todo es despacito y se prepara al momento con ingredientes frescos, así que la familia pide su comida y se puede ir a recorrer el rancho, donde hay diversión para todos.
“El Zeuss” explica, orgulloso, que el éxito de La Vaca Lupe permite que hoy 30 familias de La Noria dependen económicamente de su negocio, que los jóvenes tengan una alternativa de trabajo y de aprendizaje.
Los preferidos
Desde que abrió sus puertas, La Vaca Lupe ofreció sus casas del árbol para los niños y siguen siendo las preferidas.
A través de cuerdas o subiendo escaleras de madera, los niños llegan a las casitas donde pueden jugar durante horas.

También está la cuerda para lanzarse desde un árbol o la cancha de futbol para un partidillo familiar, o los animales, cada uno con su historia.
El que ya se hizo de su propia familia es un cochi vietnamita que ya parió su propia familia con “doña Chona”, su pareja, y entre sus hijos se encuentra “Tocino”, el preferido de los niños.
También hay una granja de aves con gallinas y pavorreales, burros y caballos, y a todos se puede visitar e interactuar con ellos.
Las novedades
Lo que atrae el interés de todos los visitantes son la tirolesa y la ciudad de los conejos.
La tirolesa permite viajar por los aires, baja desde el cerro que corona el rancho y llega a una primera estación, por encima de los juegos y el patio central del rancho.
Desde ese primer descanso se viaja a la estación final a través de los árboles, uno de ellos con más de 120 años de historia.

La ciudad de los conejos es la delicia de los niños. Construido en la zona de la granja de los animales cuenta con casas y edificios para los conejos.
Ahí los conejos cuentan con su propia Cruz Roja, sus casas y hasta su parque para que jueguen, y pronto se les construirá una tienda para que vayan de compras.
Para pasear
La Vaca Lupe sigue creciendo y ya cuenta con caminos para los razers, ahí se puede rentar uno o llevar el propio, aquí todos son bienvenidos.
“Pueden venir todos, te traes tu razer o tu jeep o te rentamos uno, o te puedes venir a acampar, aquí todos son bienvenidos”, dice Osuna.
Para caminar existen senderos, incluso cuesta arriba por si se quiere hacer algo de ejercicio.

Y si le gustan las aves, los árboles de La Vaca Lupe le van a permitir explorar su mundo, ellos ponen la música.
La Vaca Lupe está de fiesta y quiere invitarte a celebrar con ella y si algo no le gusta échele la culpa a “El Zeuss”, que siempre está listo para emprender algo nuevo.