Llegan hasta Europa y Asia los dulces artesanales de Livia Zulema de El Quelite
EL QUELITE, MAZATLÁN._ Livia Zulema Bastidas Arellano, vecina de la Sindicatura de El Quelite, es una de las mujeres luchadoras en todos los sentidos.
Rumbo al 8M para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, relató a Noroeste cómo de la mano de su esposo hace 18 años comenzó un pequeño negocio que hoy se ha vuelto el sustento de su familia y un legado que a futuro desean heredar a sus hijas.
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Sus dulces artesanales son puestos a la venta en El Quelite. -
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Fue por el año 2005, cuando Livia Zulema y su esposo al ver el aumento de visitantes al restaurante del pueblo decidieron emprender en el comercio de dulces artesanales típicos de la región, principalmente los jamoncillos y la cajeta horneada.
Estos productos son elaborados 100 por ciento de leche natural y sin ningún tipo de conservador.
Se utiliza leche bronca de vacas de la región, sobre todo vacas que están libres, las vacas no están en establos o en fábricas.
“Empezamos haciendo 5 litros de leche, después subimos a 20, después a 30, a veces hacemos 200 litros diarios en la temporada alta”, contó Livia Zulema.
Esto representa que a su vez ellos sean los principales consumidores de leche de vaca en los alrededores, para abastecer la demanda en días con mucha afluencia de personas.
La receta con la que se elabora la cajeta se la dio un amigo de su esposo y los jamoncillos son una receta familiar que ella desde los 8 años preparaba para comer en casa, señaló.
“Ya no nos dábamos abasto, pues no hallábamos como hacerle para sacar más producto, porque el sólo batía desde la 1 de la mañana hasta las 8 de la noche”, comentó.
Esto fue lo que los motivó a invertir en maquinaria de trabajo que les permitió aumentar la producción y reducir el tiempo de elaboración.
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La familia Tirado Bastidas elabora sus propios dulces artesanales. ( ) -
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Hoy día dan empleo a cinco personas más, que los apoyan tanto en el proceso de la elaboración como empacado y venta. Debido a la alta demanda trabajan a contrarreloj y lo que inició como negocio familiar se volvió una fuente de empleo para otros vecinos de El Quelite.
Parte de las satisfacciones que este emprendimiento les ha brindado es que lo redituable del negocio les permitió dar estudios profesionales a sus hijas, a quienes constantemente motivan a aprender sobre él, para poder darle continuidad.
Sus días de mayor venta son los fines de semana, periodos vacacionales y puentes, ya que el pueblo recibe muchos visitantes que no dudan en degustar los productos que prepara la familia Tirado Bastidas.
La caída del puente vehicular el año pasado sin duda afectó sus ventas, pero poco a poco van volviendo a la normalidad, manifiestó.
“El dulce se ha ido a Francia, a La India, lejísimos se han llevado el jamoncillo, me mandan mensaje y me dicen Zulema mira tus dulces en La India, y Zulema mira tus dulces en Francia, y nosotros bien gustosos, que les guste el producto”, expresó.
Livia Zulema aconseja a los jóvenes con ganas de emprender que busquen novedades porque todo se puede, pues ella constantemente busca la manera de innovar en la presentación de sus dulces para hacerlos más atractivos para los compradores.
“Una señora de Los Cabos me comentó: ‘me ofrecieron jamoncillos y compré y los mordí y le digo a mi familia, no, como los de El Quelite no hay, porque los muerdes y muerdes algo cremosito’. Le digo qué gusto me da, y esos son los comentarios que alientan a querer hacer mejor todo”, explicó.
Sus puntos de venta están ubicados en la esquina del restaurante El Mesón de los Laureanos y afuera del restaurante Los Arrieros, ambos en la sindicatura de El Quelite, los precios están a partir de 60 pesos, y puedes encontrar cajeta, jamoncillos clásicos, jamoncillos con frutos secos, pulpa de tamarindo, cocadas, mazapán, ciruela con chamoy, conserva de papaya, entre otros.