"Malos hábitos financieros que especialistas recomiendan evitar"
Tener buenas finanzas personales es señal de una adecuada cultura financiera, lo cual debe ser una actitud integral, ya que tener malos hábitos representa un gran impacto al bolsillo, asegura la Institución de Banca Múltiple, Grupo Financiero BBVA Bancomer.
Según CEPAL, la pandemia por Covid-19 ha puesto de relieve, de forma inédita, la importancia de los cuidados para la sostenibilidad económica y hace que sea necesario evaluar los impactos de cada acción y tomar medidas urgentes para limitar el impacto.
En este sentido, Bancomer refiere que los malos hábitos dificultan el camino hacia la sostenibilidad económica y objetivos personales, por lo que vale más cambiarlos para evitar una "fuga de dinero", pero son difíciles de eliminar debido a que cuesta trabajo detectarlos, por lo que presenta los más comunes:
Confundir los sueños con las metas: BBVA Bancomer señala que para soñar no se requiere mucho esfuerzo, pero las metas implican ser concretas, que se tracen objetivos en el tiempo y que se diseñen estrategias detalladas y realistas que permitan cumplirlas.
La mayoría de los especialistas refieren esto como el primer mal hábito, pues es fácil salirse del camino de la salud financiera si no se tienen claras las restricciones que implica tener una meta u objetivo en concreto y las decisiones financieras estarán sujetas a ello.
No tener registro de gastos: Dice que el problema de no anotar los gastos es que no se sabe con certeza en qué consisten, y si no se sabe en qué se gasta, no se puede saber si se puede optimizar el dinero para que rinda más o destinar un buen porcentaje al ahorro y a las inversiones.
Refiere, la tecnología puede ayudar en este sentido, ya que existen aplicaciones para llevar un mejor control de los gastos.
Ser un comprador impulsivo: Señala, uno de los peores hábitos financieros es ser un comprador impulsivo, emocional, poco cauto, descuidado e impredecible. , y que desafortunadamente es un hábito difícil de combatir pues es uno que se extiende fácilmente en muchas áreas de la vida.
En ese sentido, los gastos hormiga, compras que satisfacen un deseo inmediato y efímero, deben ser erradicados y lo ideal es elaborar un presupuesto mensual y no salirse de él.
No ahorrar ni invertir: Actualmente el costo de la vida es muy alto, pero ahorrar o invertir no es un lujo, sino acciones de primera necesidad, y ambas decisiones requieren de compromisos en el largo plazo, pero lo cierto es que son muy redituables con el tiempo.
Explica existen diferentes esquemas de ahorro, pero lo más seguros son los que ofrecen las instituciones especializadas, pues es muy peligroso tener el dinero guardado en casa y en una cuenta de ahorro sin beneficios sólo perderá valor con respecto a la inflación.
Invertir siempre es un poco más riesgoso que ahorrar, pero también los dividendos son mejores, para ello es importante definir que tipo de inversor se es y seguir los consejos para ese tipo de inversionistas. No hay inversiones con cero riesgos, pero la rentabilidad lo vuelve más atractivo que simplemente ahorrar.
No vivir dentro de las posibilidades que se tienen: BBVA Bancomer refiere, por último, que no vivir dentro de las posibilidades que se tiene implica un engaño a sí mismos. Lo malo es que nunca alcanza el dinero, se paga tarde y se gasta de más en intereses, siempre se llega a las quincenas con la cuenta de banco en ceros, cuesta trabajo cumplir con los gastos, se vive al día y no se puede ahorrar o invertir.
No tener un colchón financiero implica que cualquier emergencia o eventualidad pueda afectar la estabilidad y repercuta en situaciones complicadas de superar.
Por su parte, la especialista en finanzas personales, Sonia Sánchez-Escuer dice que también está el pagar mínimo en las tarjetas de crédito; comer siempre fuera; invertir en el portafolio del vecino; no saber decir que no; financiarse con el empeño; no prevenir; hacer terapia de las compras; y, quejarse de que no se tiene dinero.