DEA halla 907 kilos de metanfetamina dentro de repollos en McAllen
La Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos decomisó 907 kilogramos de metanfetamina ocultos dentro de un cargamento comercial de repollo procedente de México, que ingresó al Valle del Río Grande, en McAllen, Texas.
El aseguramiento se dio a conocer el 10 de septiembre, mediante material audiovisual difundido por la oficina regional de la agencia.
La cantidad asegurada equivalió a más de 2 mil libras de la sustancia.
La droga fue camuflada en envoltorios plásticos de color verde con forma ovalada, colocados en el interior de las piezas de repollo y distribuidos en cajas de producto agrícola que aparentaban contener únicamente verdura destinada al mercado estadounidense.
En las imágenes difundidas por la DEA se observó a un agente retirar las capas exteriores de un repollo hasta descubrir los paquetes cubiertos con plástico.
También se apreciaron cajas apiladas junto a un remolque de camión y carretillas cargadas con las piezas ocultas, extraídas durante la revisión del embarque.
El cargamento fue inspeccionado después de haber ingresado a territorio estadounidense desde México, según informó la propia agencia.
Las autoridades no precisaron el punto exacto del Valle del Río Grande donde ocurrió la revisión y únicamente ubicaron el hecho en el área de McAllen, zona del sur de Texas próxima a la frontera con México.
El decomiso formó parte de una investigación de la Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional, integrada por corporaciones dedicadas a indagar asuntos de seguridad nacional y narcotráfico.
En el operativo participaron, además de la DEA, el grupo de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos (USBP) y el Departamento de Seguridad Pública de Texas (TXDPS).
Las autoridades estadounidenses no informaron si hubo personas detenidas por estos hechos, ni revelaron la identidad de quienes transportaban la mercancía o el nombre de la empresa responsable del embarque.
Tampoco dieron a conocer los cargos que podrían enfrentar los eventuales implicados.
La DEA no identificó a alguna organización criminal vinculada con el envío ni precisó el destino final que habría tenido la metanfetamina, debido a que la indagatoria continuaba abierta. El valor estimado de la droga no fue difundido.
La agencia tampoco informó si autoridades mexicanas participaron en las pesquisas ni si existían investigaciones abiertas en México por el traslado de la carga.
El caso permaneció bajo investigación en Estados Unidos, sin que se anunciaran arrestos derivados del aseguramiento.