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Iglesia

Denuncian desaparición forzada del Obispo Abelardo Mata en Nicaragua como crimen de lesa humanidad

La investigadora Martha Patricia Molina y diversas voces de la Iglesia denuncian la desaparición forzada del Obispo emérito de 80 años y exigen al régimen de Daniel Ortega pruebas de vida y acceso a atención médica
18/07/2026 17:14

Como un “crimen de lesa humanidad” denunció la investigadora Martha Patricia Molina la desaparición forzada del Obispo Abelardo Mata en Nicaragua, a manos de la dictadura de Daniel Ortega y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo.

“La condición de desaparición forzada de Monseñor Juan Abelardo Mata es grave, esto constituye crimen de lesa humanidad cometido por los agentes de la dictadura Ortega-Murillo. Tiene 19 días de estar desaparecido y los codictadores no se han pronunciado nuevamente respecto al tema”, dijo Molina este 18 de julio en declaraciones a ACI Prensa.

“Es costumbre de la dictadura causar el mayor daño posible a los sacerdotes”, advirtió la investigadora.

“Nadie de su entorno tiene noticias de él y la preocupación de los laicos y la Iglesia Católica en general es aún mayor por las enfermedades que padece y que seguramente no están siendo tratadas de manera correcta”.

Monseñor Abelardo Mata, Obispo Emérito de Estelí, fue detenido en dos ocasiones a fines de junio por la policía tras rezar por la Iglesia perseguida en Nicaragua, en una Misa que presidió el domingo 28 de junio.

Su paradero no se conoce, aunque la dictadura indicó que está en su casa.

Los obispos de Centroamérica han pedido al régimen que permita que sea atendido por un médico y diversas figuras han expresado su preocupación por el Obispo de 80 años que sufre de diabetes, problemas de la vista y que usa un marcapasos por una dolencia cardiaca.


La Iglesia Católica, en vilo por la desaparición forzada del Obispo Mata

“Familiares, sacerdotes, organizaciones de derechos humanos y la comunidad internacional incluyendo el Departamento de Estado de los Estados Unidos y los obispos de Centroamérica exigimos pruebas de vida inmediatas de Monseñor Abelardo Mata y una respuesta clara del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo”, dijo a ACI Prensa este 18 de julio Edwing Román, vicario parroquial de Santa Agatha en Miami, Florida.

“Hasta ahora solo hay un silencio oficial y contradicciones en un comunicado irrelevante. Tememos por su vida, no puede ser una víctima más de una dictadura que se ha enseñado en el pueblo nicaragüense”, agregó el sacerdote nicaragüense que vive en el exilio desde hace varios años.

El 4 de julio, el gobierno de Nicaragua, a través del Ministerio del Interior, publicó un comunicado en el que indicaba que el Obispo Mata fue sometido a una “necesaria indagación sobre origen de propiedades y vínculos familiares que no coinciden con la condición sacerdotal” y que tras ello “ha retornado a su vivienda, donde permanece en perfectas condiciones”. El texto no precisa a qué propiedades o vínculos se refiere.

Otro sacerdote nicaragüense exiliado, que prefiere mantenerse anónimo para evitar represalias del régimen, dijo a ACI Prensa este sábado que “no se sabe por qué la dictadura tiene tanto empeño contra un anciano de 80 años. ¿Cuál es el miedo?”.

“Ojalá que el Santo Padre diga una palabra, que pida al gobierno de Nicaragua que muestre signos de que está bien, que está vivo y que está tranquilo y que sus familiares puedan acercarse a él con toda tranquilidad, y que esté bien de salud y bien atendido. Eso es lo que esperamos”, añadió.


’La última voz valiente’ de la Iglesia en Nicaragua

“Monseñor Mata es la última voz valiente de la Iglesia que todavía está en Nicaragua y que no tiene miedo al régimen”, dijo a ACI Prensa este 18 de julio Arturo Mc Fields, exembajador de Nicaragua ante la OEA.

“Le tienen miedo porque no les tiene miedo. Es un hombre de Dios de 80 años que no le teme a un régimen cobarde y está dispuesto a ir hasta las últimas consecuencias”, agregó

“Lo que toca ahora es pedir su libertad y protegerlo de algún modo, no sólo desde la Iglesia Católica sino con otros gobiernos como Estados Unidos, una de las voces que la dictadura teme”, resaltó McFields.


¿Quién es el Obispo Abelardo Mata?

Monseñor Juan Abelardo Mata es el obispo emérito de Estelí (Nicaragua), diócesis que dirigió durante más de 30 años entre 1990 y 2021, cuando el Papa Francisco aceptó su renuncia por haber llegado a los 75 años, la edad de retiro de los obispos.

El prelado, que hace unos días cumplió 80 años, nació el 23 de junio de 1946. Hizo su profesión como salesiano en 1966 y fue ordenado sacerdote en 1976. En 1988 fue designado Obispo Auxiliar de Managua, cargo que desempeñó hasta que fue nombrado Obispo de Estelí.

Diversas figuras nicaragüenses coinciden en señalar que el obispo Mata es una voz valiente, querida y creíble en Nicaragua, razón por la cual la dictadura mantiene una rencilla contra él.


Gran defensor de los derechos humanos

“El Obispo Mata siempre ha sido un gran defensor de los derechos humanos como sacerdote y pastor. Ha sido siempre activo en la vida pública del país, no sólo a través de sus intervenciones y sus declaraciones, sino también a través de su ejercicio de la caridad y del compromiso social”, dijo a ACI Prensa este 18 de julio otro sacerdote exiliado nicaragüense que pide el anonimato para evitar represalias.

Esto “le da una autoridad moral para poder iluminar la vida política y social del país con sus declaraciones. Y fue un gran crítico durante mucho tiempo del gobierno”, aunque luego se mantuvo alejado, tras su renuncia en 2021, pero volvió hace poco a la escena pública.

“Hacer una oración en Nicaragua por las personas que han salido del país es un acto que ofende al gobierno y que es merecedor de cárcel. Todos los sacerdotes del país lo saben, el Obispo lo sabía también y sabía que podía tener consecuencias”, agregó el sacerdote.


’Nicaragua es una cárcel para los sacerdotes’

“Nadie está seguro en ese sitio. Nicaragua es una cárcel para los sacerdotes. Ellos tienen ciertas libertades pero no pueden ejercer su ministerio libremente”, advirtió el presbítero.

“Todos los sacerdotes que estén en el país, incluso los que crean que son muy allegados a la dictadura, en cualquier momento, pueden ser retenidos. Cualquier persona en Nicaragua —concluyó— puede ser violentada”.