Dictan cadena perpetua contra Ismael ‘El Mayo’ Zambada en Estados Unidos
El Juez federal Brian M. Cogan sentenció este 20 de julio de 2026 a Ismael Zambada García, “El Mayo”, a cadena perpetua y le impuso un decomiso de 15 mil millones de dólares, en una audiencia celebrada en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn, Estados Unidos.
La resolución cierra el ciclo penal del cofundador del Cártel de Sinaloa, quien pasará el resto de su vida en una prisión federal estadounidense.
Antes de escuchar la condena, el capo lanzó un mensaje respecto a la situación de su País.
“La violencia debe acabar en México... Nadie ganará esta guerra”, declaró ante el tribunal.
Zambada García se declaró culpable de participar en una empresa criminal continua y de conspiración de crimen organizado, con lo que reconoció responsabilidad por 85 delitos subyacentes.
Co-Founder of the Sinaloa Cartel, Ismael “El Mayo” Zambada Garcia SENTENCED TO LIFE IN PRISON and Ordered to Forfeit $15 Billion in Drug Trafficking Profits
— Criminal Division (@DOJCrimDiv) July 20, 2026
"Today, narco-trafficker El Mayo was sentenced to life in prison, marking the end of his reign over the Sinaloa Cartel,... pic.twitter.com/pWyPn2VJno
Al admitir su culpabilidad, aceptó que desde 1980 su organización transportó al menos 1.5 millones de kilogramos de cocaína, la mayor parte con destino a Estados Unidos.
El monto del decomiso equivale a la fortuna estimada que acumuló a lo largo de su carrera delictiva, la cual confesó haber iniciado a los 19 años con la siembra de mariguana.
El proceso comenzó con su arresto el 25 de julio de 2024 en el aeropuerto de Santa Teresa, en el condado de Doña Ana, Nuevo México, adonde llegó en una aeronave privada tras una presunta traición de Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”.
Según su defensa, “El Mayo” fue golpeado, atado y secuestrado antes de ser subido al avión que lo trasladó a territorio estadounidense.
Su captura desató enfrentamientos mortales en Sinaloa entre sus leales y los partidarios de los hijos de Guzmán Loera, conocidos como “Los Chapitos”.
Después de que el caso fue trasladado de Texas a Nueva York, el acusado decidió declararse culpable el 25 de agosto de 2025, con lo que renunció a su derecho a un juicio y a la posibilidad de apelar la sentencia.
En aquella audiencia, Zambada García admitió haber sobornado a políticos y policías mexicanos para proteger al Cártel de Sinaloa.
”Reconozco el gran daño que las drogas causaron a los pueblos de Estados Unidos y México”, expresó en esa ocasión.
”Fue uno de los narcotraficantes más prolíficos y poderosos del mundo, si no el que más”, afirmaron los fiscales en su escrito de sentencia, en el que sostuvieron que “sería difícil exagerar la magnitud” de sus delitos y la escala de la corrupción, la violencia y otros daños que propagó por México, Estados Unidos y el mundo.
La defensa del capo, encabezada por el abogado Frank Pérez, solicitó que su cliente cumpla la condena en un hospital penitenciario, al argumentar que enfrenta complejos problemas de salud relacionados con la edad y que necesitará acceso continuo a atención médica.
Los fiscales federales pidieron al Juez tomar en cuenta “los graves riesgos de seguridad continuos” que representa el sentenciado, al advertir que algunas instalaciones podrían no ser apropiadas.
Cogan fue el mismo juzgador que en 2019 condenó a cadena perpetua más 30 años adicionales a Guzmán Loera, antiguo socio de Zambada García, quien cumple su condena en ADX Florence, la prisión de máxima seguridad en Colorado conocida como “El Alcatraz de las Rocosas”.
“Ismael Zambada García pasó casi cuatro décadas envenenando comunidades estadounidenses para obtener miles de millones de dólares en ganancias y ordenando el asesinato de cualquiera que se interpusiera en su camino. Hoy, ese capítulo se cierra definitivamente”, declaró el Fiscal federal del Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella Jr. tras la audiencia.
“Pasará el resto de su vida en una prisión de los Estados Unidos, exactamente donde pertenece”, asentó.
“Jamás volverá a sembrar el terror, corromper a funcionarios públicos ni traficar drogas mortales en nuestras comunidades, arruinando a los estadounidenses y a sus familias”, declaró el Fiscal General Adjunto A. Tysen Duva de la División Penal del Departamento de Justicia.
“La condena de El Mayo es histórica y refleja el compromiso del Departamento de Justicia con la eliminación total de los cárteles y las organizaciones criminales transnacionales que amenazan la vida de los estadounidenses. A quienes aún permanecen: los encontraremos, los procesaremos y ustedes también enfrentarán largas condenas de prisión”.
Terrance Cole, director de la DEA, afirmó que la sentencia de este lunes envía un mensaje claro a todos los cárteles, a todos los líderes terroristas extranjeros: no importa cuán poderosos se vuelvan ni cuánto tiempo eludan la justicia, la DEA no dejará de perseguirlos.
“La justicia no tiene fecha de caducidad, y nuestra determinación tampoco. Seguiremos persiguiendo a los líderes del Cártel de Sinaloa y a toda organización criminal que amenace al pueblo estadounidense”, afirmó.
“La condena de Zambada García a cadena perpetua en una prisión federal representa un hito en la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales”, declaró Justin R. Simmons, Fiscal Federal del Distrito Oeste de Texas.
“Esta Administración ha convertido la eliminación total de los cárteles en una prioridad nacional, ya que los cárteles mexicanos de la droga constituyen una amenaza multifacética para el estilo de vida estadounidense. La sentencia de hoy es un ejemplo más de nuestro compromiso con el logro de este objetivo. El Distrito Oeste de Texas se encuentra literalmente en la primera línea de esta lucha, y nuestros Fiscales Federales Auxiliares y personal de apoyo seguirán trabajando incansablemente en favor del pueblo estadounidense, tal como lo hicieron en este caso y en tantos otros similares”, asentó.
Con la sentencia dictada este 20 de julio de 2026, los dos fundadores históricos de la organización criminal sinaloense quedaron condenados de por vida en Estados Unidos.